miércoles, 3 de septiembre de 2014

112- Emergencias 52


Después del tremendo susto, para todas fue necesario un descanso con algún café de por medio, en un área de servicio. Laura no estaba para pensar mucho en cual detenerse y la primera que le cogió a mano, fue la elegida.

Las primeras en salir del coche, ajenas a lo que había pasado en los asientos delanteros y creyendo, que de ellas nada habían visto, fueron Marina e Inés. Entre risitas de lo más tontas por lo protagonizado en los asientos traseros del coche, se dirigieron a los baños del Área. Obvio, para Marina fue meterse en uno de lo cubículos y llevarse tremendo bajón. Como llevaba pasándole en los últimos días, se bajó las braguitas rogando a todas las divinidades habidas y por haber, poder encontrar en ellas la mancha de la esperanza. Pero no, sus braguitas solo contenían vestigios de la pasión vivida en el coche sin más. Deprimida, como cada mañana, participó su falta de nuevas a Laura por mensaje, siendo precavida de borrarlo nada más le envió: Nada.. Te juro por lo que sea, que en mi vida he deseado más un dolor inmenso de ovarios.

Tras escribirlo aún le quedo coraje para murmurar maldiciéndose. Siendo médica no podía estar dando vueltas sin sentido. Ya había sido lo bastante irresponsable con los anticonceptivos como para continuar haciéndolo. Si estaba embarazada, debería...- Joder, ¿pero por que tuvo que ser ahora?- volvió a quejarse olvidando que Inés, estaba en el cubículo de al lado.

- ¿El que?- al momento de escucharla se interesó Inses, colgándose de un salto del cubículo. Brutal, las ganas de estar con ella a cada segundo, ya fuese en un aseo que se caía por el desmedido uso, como era el caso.

- A mi no me veas así, en la vida...bajate de ahí pero ya- le exigió Marina, bajándose el vestido y dejando caer las toallitas, prodigiosamente sincronizada.

- Jajaja, ¿la regla? ¿Es eso?- le preguntó Inés, dejándose caer. Hay que joderse con lo que hace el amor, hasta subirse a un cubículo asqueroso, que siendo ciertamente escrupulosa, ahora le costaría lavarse como si fuese a entrar en quirófano a una operación de corazón abierto. Dando por hecho, que no siendo médico, esa sería una operación digna de limpiarse hasta desgastarse la piel. Y a la tarea se dió.

- Ya quisiera yo..y querrás tú- musitó Marina, con evidente mala leche- No, no es el período- le contestó a Inés, al tiempo que leía la contestación de Laura: Tiene narices siendo médico. ¿En que momento se te olvido tomar la píldora?

- Ah...pues entonces, tengo pregunta- prosiguió a lo suyo Inés, pillándole gusto a las preguntas. Hacer la anterior le había supuesto un auténtico premio de lotería, lo mismo con la siguiente, le ocurría igual. Pero Marina no estaba precisamente para preguntas. Aunque si contestaría a la hecha por Laura.

- Ahora no, cielo...¿por que no vas saliendo y me pides un café?- necesito deshacerse de ella y en cuanto Inés se marchó, inició una serie de intercambios de mensajes con Laura, desesperada.

Mensaje de Marina a Laura: ¿Te recuerdo que Inés me revolvió entera y así no sabia que hacía?

Mensaje de Laura a Marina: Dudo mucho, que justo a Inés esa excusa le valga.

Mensaje de Marina a Laura: Ya lo se...y Dios, ni siquiera se, si ella había pensado en tener hijos...si los quiere, si que se yo.

Mensaje de Laura a Marina: Entiendo que si es si, ¿lo tienes? Hay más posibilidades y yo estaré siempre contigo y la decisión que tomes al respecto.

Mensaje de Marina a Laura: Absolutamente. A lo hecho, pecho. No hay más.

Mensaje de Laura a Marina: Madre mía...¿y Xavier?

Mensaje de Marina a Laura: Pues...hablare con él. No voy a ser más cabrona callándome algo así. Tendrá que saberlo y que él decida el papel que quiera ocupar.

Mensaje de Laura a Marina: Pues nada, cariño...acumulas conversaciones Urgentes. No te diré más. ¿Podemos ahora centrarnos en mi? ¿Por fi?

Mensaje de Marina a Laura: ¿Tienes algo más jodido que lo mio?

Mensaje de Laura a Marina: Totalmente. He sido malaaaa, Snif. Muy mala.

Mensaje de Marina a Laura: Jajaja, a ver..¿que fue?

Mensaje de Laura a Marina: Karla me hizo una paja mientras a ti te la hacía Inés. Snif...una paja brutal. Joder. Todavía me palpita la cosita.

La única transcripción posible a lo que Marina exclamó tras leer el último mensaje de Laura, sería: WTF. Porque lo alucino en colores y más allá de los fosforitos. Marina sabía de la tendencia tanto de Laura como de Karla al tonteo, sabía incluso que algún beso habían compartido e incluso sabía que Karla era de mimar a Laura hasta la extenuación, pero como sabía todo eso, también sabía que Karla era totalmente heterosexual, y como muestra tenía la evidente atracción que sentía por Nacho. Así las cosas, que la hubiesen visto con Inés, era lo de menos. Lo de más, era atender a Laura ahora mediante llamada telefónica.

- ¿Que opinas?- le preguntó Laura nada más aceptarle la llamada y Marina ni se molestó en contestarla, llegaba monólogo de Laura, era más que evidente- Yo ya no se ni que pensar, porque como tu estas en tu bollo mundo feliz, posiblemente salpiqueado por una bebé de lo más bonita a la que amadrinare si o si, no me escuchas, ni estas conmigo cuando más te estoy necesitando. Me están pasando cosas chungas, amiga...es así, y lo llevo como las almorranas que no tengo, en silencio...ayyy, sufro fuerte si, lo hago- pauso su monólogo para limpiarse un poco, entre suspiros que daban para querer achucharla y su lloriqueo llegó a Marina en dual. Por teléfono y por el mismo baño. La locaza de su amiga estaba cerca y escuchándola, Marina salió de su cubículo para buscar el de Laura. Cuando llegó a él, dio dos toques esperando que le abriese- Esta ocupado, no ves ya...ni llorar me dejan Marina.

- Jajaja, abre que soy yo- le pidió y queriéndola como lo hacía, la abrazó en cuanto le abrió la puerta. En verdad, Laura parecía muy preocupada, aunque para Marina la situación estaba más o menos clara- Ya está, cariño...solo ha sido una ayudita de una amiga. Te conozco lo suficiente para saber que te pusiste cachonda viéndonos y bueno, Karla te echo una manita, tu te corriste, como consecuencia por poco nos matamos con el coche, pero ya está..no hay más, cielo. Deja de preocuparte- le resumió la situación, de una manera clarividente como debía ser con Laura o todavía la liaba más. Pero no, por mucho que la abrazase y limpiase el rostro, Laura no pensaba darle la razón, básicamente porque para ella, no la llevaba.

- No es así- negó dando un fuerte taconazo, que llevando cuñas poco se escuchó y si, Marina supo que ahora el monólogo sería cara a cara- ¿Cuantos tipos de pajas conocemos? ¿Eh? Cinco, siempre las hemos clasificado en cinco. Primera, la "sunday-paja", que es la clásica de domingo tarde, te has visto por cuarta vez el telefilme de Antena3, comido dos kilos de yogur helado con sus respectivas pepitas de chocolate tirada en el sofá y vete tu a saber porque o como, te acabas tocando por puro aburrimiento. Es la típica paja de soltera que se arrepiente de no seguir follandose a su ex. Ésta primera, no ha sido, obvio. Segunda- respiró que le iba tocando y Marina temió que resumiera cada una de las pajas femeninas, según su clasificación. Mirándola, lo vio claro...Laura lo haría, así mejor era salir del cubículo, abrir la ventana del baño y sentarse en los lavabos a fumarse un cigarrillo- Tira eso que no puedes- la sorprendió Laura y ni caso, bastante tenía encima. Ya llegaría la hora, pero joder que no llegase. Lo que si llego, fue la continuación de Laura- Iba por la segunda, que es la post-coito insatisfecho, obviamente esa no es.

- Salta a la cuarta, cielo..es la tuya- cansada del monólogo que podría no tener fin, Marina la interrumpió mientras intentaba deshacerse del humo de su cigarro.

- ¿La cuarta?- se escandalizó Laura enseguida. Por supuesto que no era la cuarta, venga ya- No puede ser.

- Ujum...no hay más, ha sido la cuarta. La paja feminité, cielo- convencida le dijo Marina, pero nada, Laura no lo veía, por eso prosiguió- Te excitan las relaciones lesbicas de siempre, sueles fantasear con ellas, por eso te decidiste a probar con aquella tía. Natural, nos viste a Inés y a mi, te calentaste y Karla te echo la manita que necesitabas por estar conduciendo.

- ¿Por que no podría ser la paja-fantastic? A ver dime- explotó Laura que no había fumado desde adolescente, pero oye, la desesperación te lleva a actos tan absurdos como arrebatarle el cigarro a tu amiga y prácticamente ahogarte en la primera calada.

- Jajaja, porque no estabas sola, ni viendo porno, ni dispuesta a darte placer como una ninfomana loca de los penes- entre risas por lo surrealista de la conversación trató de hacerse entender Marina, pero las caras de Laura daban para seguir con las bromas- Tampoco puede ser la paja-juguetitos, salvo que el dedo de Karla lo aceptemos como consolador.

- Fueron dos, para que lo sepas. Vamos ya, con la incomprensión a la que me sometes- histrionica se apoyó en la puerta de un cubículo a brazos cruzados, sin saber en que momento Marina comprendería que quizás estaba enamorándose de Karla. Esa sería la posible solución, más que las pajas de una forma u otra, por eso siguió- Te diré...que pues, pues...que,...¿que haces Marina? Marina por favor- suplicó con Marina desnuda acorralandola en el primer cubículo que le vino a mano. No le había quedado de otra a ésta para demostrarle que era lo que en verdad le ocurría. Por eso con el cigarro en la boca se había quitado el vestido y ahora, desnuda y con ella entre sus brazos tiraba el cigarro al water para después, comerle la boca a su amiga con lujuriosa maestría- Ahm...Ayy ... Uhm...vaya pues..ufff- gimió agarrándole  el culo y así..

- Jajaja- se descojono Marina, dejando un fuerte beso en labios de su amiga- ¿Ves? Te excita, te pone super cachonda que otra tía te desee y te toque, pero cariño...después quieres un pene, adoras los penes, te mueres por los penes...¿entiendes?- le explico volviendo a vestirse- Quieres que un pene te alce en brazos girandote, quieres un pene que ocupe el mínimo espacio en tu baño, quieres un pene que los domingos se vaya con otros penes a ver fútbol o lo que quieran para tener tu espacio. Lo quieres para sentirte segura y protegida, aunque sepas que es un absurdo convertido en leyenda, y lo quieres para un sin fin de cosas más, que sabes...con una mujer no tendrás.

- Pero tu eres igual, y en cambio- siguió a las dudas Laura. Karla era tan, pero tan mona para todo y sus dedos habían sido tan pero tan pene, sin serlo.

- Yo me he enamorado, Laura- se desespero Marina, no viendo que avanzasen- Inés podría haber cargado con un micropene o con una talla de noventa de sujetador, como tiene, y me hubiese vuelto loca igual. Porque me enamore leyendo en su interior. No hay más.

- Pues bien que ahora te lleva loca del coño- le contestó Laura con evidente sarcasmo.

- Jajaja, porque me encanta ella y con ella su cuerpo. ¿Pero en serio me ves mirando a otra mujer o coqueteando con otra? No es lo natural en mi, y estoy segura que en el fondo lo entiendes y por suerte, también estoy segura que Karla lo lleva con la suficiente madurez para discernir que solo estáis pasándolo de muerte como dos amigas sin compromiso. Es más, estoy segura que en cuanto salgáis de fiesta y alguno os guste, volveréis a ser unas locas del pene- sentenció atrapando el rostro de su amiga prácticamente temblando. La conversación con Laura a ésta le habría servido o no, eso estaba por ver, pero para ella había sido absolutamente reveladora. Inés ya no era una ilusión presente, sino más bien, futura. Aunque, incierta - Decidido, mañana compra un Predictor por mi. Sea lo que sea, no puedo retrasarlo más- le pidió volviendo a su inquietud y Laura no necesito más que ver en sus ojos la desesperación para olvidar todas sus locuras. Aunque, besándose intentado darse ánimos, alguna soltó

- Que zorra eres..  no sabes como besas..es algo muy Hot. O sea, Inés debe ir puestisima todo el santo día.

Puestisima en esos exactos momentos no estaba Inés, como Laura decía. Más bien, estaba poniéndose, si...pero hasta arriba de dulces mojados en leche. Tanto, que Karla la miraba alucinando por las hambres de su hermana.

- ¿Estas desmayada o que?- le tuvo que preguntar. Era eso, o jurar no conocerla de nada.

- Naah...ni pizca de hambre tengo, pero- hizo una pausa que desmayada podía estar, pero manchada nunca- voy a estar cuatro días con Marina. La otra vez caí desfallecida, ésta vez voy preparada.

- Jajaja, no falla...no hay hetero que se convierta y que no le coja vicio. ¿Crema anti-inflamatoria trajiste? La tendinitis puede ser jodida, dedos de lesbiana le llaman- bromeó Karla y las risas no le permitieron estar rápida para esquivar la caña de chocolate mojada en leche que Inés conseguía estamparle en  toda la cara- Seras cabrona- se quejó y otra  vez estuvo lenta. Inés pese a estar descojonandose por su cara manchada con leche y chocolate, llegaba antes que ella a los pocos dulces que quedaban en la mesa- ¿Tu sabes que tienes treinta años?- tuvo que buscar una burla, ante la falta de dulces con los que poder vengarse.

- ¿Eso quien lo dice?- se defendió Inés y ambas, miraron ansiosas el pequeño botellin de agua que esperaba ser lanzado por una de las dos.

- ¿Tu certificado de nacimiento?- preguntó con evidente  retórica Karla y suyo, el botellin estaba en su poder e Inés podía incorporarse de su silla todo lo lenta que quisiera, que de igual forma, iba a acabar bañada.

- Papeles que cualquiera puede modificar- le contestó Inés, iniciando una marcha atrás que la alejara de la vengativa de su hermana- Karla, no empieces algo que luego no sepas terminar- tuvo que advertirla al ver como abría el botellin con una  sonrisa de lo más malvada- ¿Es que no sabes que tienes 24 años?

- Jajaja, lo siento señoría...lo aprendí de mi hermana mayor- contestó antes de mojarla con medio litro de agua en mitad de un aérea de servicio, con unos cuantos clientes mirándolas entre sorprendidos, divertidos o escépticos ante la guerra de las hermanas, que no, no acabo ahí.

- Tu lo has querido, luego no llores- advirtió a su hermana Inés, saliendo a correr hacia los baños. Que corriese por el Área; una anécdota, que fuese con la camiseta empapada en agua; pues otra anécdota, que además llevase globos listos para llenar de agua, anécdota no podía ser y característico de una tía adulta, tampoco.

- Jajaja, no me jodas Inés...¿llevas globos?- la adivino Karla corriendo tras ella. Lo bueno de su hermana, es que no creía en las guerras injustas, algún globo le pasaría. Corriendo y riendo, así es como en el pasillo prácticamente chocaron con Laura y Marina, que se apartaron a tiempo de no acabar mojadas o manchadas. Al verlas entrar en el baño, la una miró a la otra y la otra a la una.

- ¿Lo ves? Karla parecía super preocupada por haberte hecho unos deditos, Jajaja mega super..- le comentó Marina, deseando poder tomarse un café. Entre unas cosas y otras, parecía imposible.

- Tu ríete de mis problemas, no pasa nada- dramatizo Laura y estando después sentadas en la mesa con sendos cafés, Marina hasta juraría que por fin su amiga había comprendido la confusión que estaba sintiendo. Pero que va, fue un espejismo. Cuando las hermanas volvieron empapadas pero super dignas de los baños y se sentaron con ellas, Laura se convirtió en un manojo de nervios incapaz de mirar a Karla,  y ésta , precisamente ayudar, no ayudo.

- Veníamos pensando, que aún habiendo estado lanzándonos globos en el baño, hemos tardado menos que vosotras, ¿que hicisteis para tardar tanto?- se interesó mirando a la esquiva Laura y no hizo falta más.

- Estábamos besándonos, a ver si es que no podemos- corrió a decir Laura, y de la impresión que ocasionaba lo que acababa de decir, pasando por la explicación entre risas de Marina, los arrumacos de ésta a Inés y los nuevos intentos de Karla para que Laura volviera a mirarla a los ojos, llegaron al coche. Esta vez, cambiando los asientos y con Inés conduciendo.

Llevaban de nuevo, rato en carretera, cuando Marina recordó la pregunta no hecha por Inés en el baño.

- ¿Que pregunta querías hacerme?- quiso saber, inconsciente de que estaba por abrir un nuevo melón entre ellas- Aunque no te toca hacer pregunta, pero no solo estoy buenísima también lo soy y te cedo turno- coqueteo con ella e Inés rió por la alta autoestima que mostraba, pero Marina insistió en saber y así, Inés le contestó.

- Nada...después de lo del coche- subió las cejas divertida, sin poder olvidar ese momentazo y prosiguió- quise jugar con el baño. Saber que habías hecho en él.

- La misma contestación te hubiese dado, que tontería- se alejo de ella Marina, apoyándose en la puerta. De repente las dos preguntas, la hecha sobre el coche y la en teoría no hecha sobre el baño, le resultaban molestas.

- Ya- le contestó Inés, sin que le pasase inadvertido el repentino cambio de Marina- Fue un juego ya está- lo resumió temiendo la tirantez que comenzaba a mostrar Marina, amenazando con un despegue inminente.

- Aja- siguió Marina, encontrando verdaderamente agradable el paisaje. Seria eso, o la mala leche que le entraba al mirar el rostro risueño de Inés, como si nada- Si yo te pregunto por lo que has hecho en una azotea, ¿tu que piensas?

- Marina...- intentó esquivar las ruedas del avión en que Marina podía llegar a convertirse enfadada.

- Piensas que de seguro, con alguien me lo he montado en la azotea. ¿Me equivoco?- prosiguió a lo suyo Marina. Motores en marcha y el avión cogiendo velocidad en pista.

- Eso es retorcido. Podrías o no, haber hecho algo...¿que cojones has hecho tu en una azotea? No te gustan las alturas, incluso las temes.

- ¿Ves? Ya te estás cabreando y eso que yo no fui quien la hizo- trató de reducir velocidad Marina, antes de que la pista se acabase y hubiese que despegar si o si.

- Ni quien contestó, supiste salir muy bien del paso- contagiada por la mala leche de Marina, ahora era ella quien no podía frenar.

- Conteste cómo debía, en mi presente- puntualizó Marina, totalmente convencida. Pero así, no hizo más que encender la mecha de celos en Inés.

- O sea que si, si has hecho y mierda...¿también en la azotea?- encendida ya no había marcha atrás ni freno para Inés.

- Inés déjalo- lo intento Marina, sin éxito alguno, provocando que Laura no pudiera continuar escuchándolas sin decir nada.

- Madre mía por favor, pero que tontería discutís, escuchad esto...pasado tenemos todos- intervino, creyendo que la realidad aplastante de sus palabras, pero se equivoco y mira que en su día, Karla se lo advirtió. Jamas te metas en una discusión de una pareja formada por mujeres.

- Déjala...me molesto yo, se lo toma a risa, pero cuando es ella ponte a temblar- aprovechó el envite Marina, para soltar un poquito de veneno, como si fuese lastre.

- Están hablando entre ellas, no se porque tienes que meterte- ahora intervino Karla queriendo callar a  Laura, saliendo rápido en defensa de su hermana y mira, ahora ésta si la miró el segundo que tardó en darle la espalda. Pero las de delante, prosiguieron por igual, enchufadas a unos celos, que en muy pocas ocasiones, pueden tener suficientes frenos para ser detenidos.

- Fuiste tu quien preguntaste, ¿sabes? Tu fuiste- insistió Marina, negándose a pensar en las verdaderas cosas que Inés habría podido hacer en un coche con una zorra o más de una. Olvidando que Inés, estaba como ella pero a la inversa- Ahora digiere la posible respuesta que no voy a darte.

- Ya vale, Marina...- no aguantó más Karla, cagándola a tope- mi hermana es homosexual, ¿sabes lo que puede ser para ella imaginarte comiendo rabo en un puto coche?

- Ja...¿así es como tu ayudas?- la reprobó al momento Laura y eso, que Karla ya estaba arrepintiéndose al ver la cara de su hermana. Pero eso si, todavía le daba para callar a Laura.

- Dejame en paz, ¿quieres? Sigue ignorándome como estabas- le exigió acomodándose en la puerta, sin querer saber más.

- ¿A quien se le ocurrió la genial idea de que viniésemos a Suances?- se quejó al aire Laura, porque en ese coche, nadie más incluida ella misma, hablaría hasta que justamente, llegasen a Suances.
 
 
 

4 comentarios:

  1. "Entre mujeres podemos despedazarnos, pero jamás nos haremos daño"

    no se bien si esto lo podemos aplicar con este cuarteto tan explosivo

    Estrella fugaz

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  2. Son la leche, son como una montaña rusa, jajaja

    Gracias.

    A.

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  3. ...... NO FALLA....SE PUEDE LLEGAR A LEER ESTA HISTORIA COMO SEA...COMO SEA...CON UN PROBLEMA...CON DOS ATASCOS....CON ..CON....TRES...MÁS...Y AL LLEGAR Y SUMERGIRSE AQUÍ...CON ESTAS PROTAGONISTAS QUE SACAN UNA SONRISA ...OTRA Y OTRA MÁS...JIJIJIJIJI GENIAL¡¡¡ ESCRITORA...GENIAL¡¡¡¡ ESE VOLVERSE LOCA QUE LAURA DIJO A MARINA...A ESA DOC QUE VA CON UN PROBLEMA DE LOS GRANDES....ES PARA ENMARCAR...JIJIJIJI...YA NO SOLO SON SONRISAS...SON RISAS...BUENISIMAS PARA UNA TARDE TENSA DE SEPTIEMBRE....
    ÚNICA...ESCRITORA ...ÚNICA...ME REPETIRE TANTAS VECES COMO PUEDA LEERTE....

    GRACIAS......POR ¡¡¡TANTO.¡¡¡ TANTO¡¡¡ TANTO¡¡¡¡

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