Después
del tremendo susto, para todas fue necesario un descanso con algún
café de por medio, en un área de servicio. Laura no estaba para
pensar mucho en cual detenerse y la primera que le cogió a mano, fue
la elegida.
Las
primeras en salir del coche, ajenas a lo que había pasado en los
asientos delanteros y creyendo, que de ellas nada habían visto,
fueron Marina e Inés. Entre risitas de lo más tontas por lo
protagonizado en los asientos traseros del coche, se dirigieron a los
baños del Área. Obvio, para Marina fue meterse en uno de lo
cubículos y llevarse tremendo bajón. Como llevaba pasándole en los
últimos días, se bajó las braguitas rogando a todas las
divinidades habidas y por haber, poder encontrar en ellas la mancha
de la esperanza. Pero no, sus braguitas solo contenían vestigios de
la pasión vivida en el coche sin más. Deprimida, como cada mañana,
participó su falta de nuevas a Laura por mensaje, siendo precavida
de borrarlo nada más le envió: Nada.. Te juro por lo que sea, que
en mi vida he deseado más un dolor inmenso de ovarios.
Tras
escribirlo aún le quedo coraje para murmurar maldiciéndose. Siendo
médica no podía estar dando vueltas sin sentido. Ya había sido lo
bastante irresponsable con los anticonceptivos como para continuar
haciéndolo. Si estaba embarazada, debería...- Joder, ¿pero por que
tuvo que ser ahora?- volvió a quejarse olvidando que Inés, estaba
en el cubículo de al lado.
-
¿El que?- al momento de escucharla se interesó Inses, colgándose
de un salto del cubículo. Brutal, las ganas de estar con ella a cada
segundo, ya fuese en un aseo que se caía por el desmedido uso, como
era el caso.
-
A mi no me veas así, en la vida...bajate de ahí pero ya- le exigió
Marina, bajándose el vestido y dejando caer las toallitas,
prodigiosamente sincronizada.
-
Jajaja, ¿la regla? ¿Es eso?- le preguntó Inés, dejándose caer.
Hay que joderse con lo que hace el amor, hasta subirse a un cubículo
asqueroso, que siendo ciertamente escrupulosa, ahora le costaría
lavarse como si fuese a entrar en quirófano a una operación de
corazón abierto. Dando por hecho, que no siendo médico, esa sería
una operación digna de limpiarse hasta desgastarse la piel. Y a la
tarea se dió.
-
Ya quisiera yo..y querrás tú- musitó Marina, con evidente mala
leche- No, no es el período- le contestó a Inés, al tiempo que
leía la contestación de Laura: Tiene narices siendo médico. ¿En
que momento se te olvido tomar la píldora?
-
Ah...pues entonces, tengo pregunta- prosiguió a lo suyo Inés,
pillándole gusto a las preguntas. Hacer la anterior le había
supuesto un auténtico premio de lotería, lo mismo con la siguiente,
le ocurría igual. Pero Marina no estaba precisamente para preguntas.
Aunque si contestaría a la hecha por Laura.
-
Ahora no, cielo...¿por que no vas saliendo y me pides un café?-
necesito deshacerse de ella y en cuanto Inés se marchó, inició una
serie de intercambios de mensajes con Laura, desesperada.
Mensaje
de Marina a Laura: ¿Te recuerdo que Inés me revolvió entera y así
no sabia que hacía?
Mensaje
de Laura a Marina: Dudo mucho, que justo a Inés esa excusa le valga.
Mensaje
de Marina a Laura: Ya lo se...y Dios, ni siquiera se, si ella había
pensado en tener hijos...si los quiere, si que se yo.
Mensaje
de Laura a Marina: Entiendo que si es si, ¿lo tienes? Hay más
posibilidades y yo estaré siempre contigo y la decisión que tomes
al respecto.
Mensaje
de Marina a Laura: Absolutamente. A lo hecho, pecho. No hay más.
Mensaje
de Laura a Marina: Madre mía...¿y Xavier?
Mensaje
de Marina a Laura: Pues...hablare con él. No voy a ser más cabrona
callándome algo así. Tendrá que saberlo y que él decida el papel
que quiera ocupar.
Mensaje
de Laura a Marina: Pues nada, cariño...acumulas conversaciones
Urgentes. No te diré más. ¿Podemos ahora centrarnos en mi? ¿Por
fi?
Mensaje
de Marina a Laura: ¿Tienes algo más jodido que lo mio?
Mensaje
de Laura a Marina: Totalmente. He sido malaaaa, Snif. Muy mala.
Mensaje
de Marina a Laura: Jajaja, a ver..¿que fue?
Mensaje
de Laura a Marina: Karla me hizo una paja mientras a ti te la hacía
Inés. Snif...una paja brutal. Joder. Todavía me palpita la cosita.
La
única transcripción posible a lo que Marina exclamó tras leer el
último mensaje de Laura, sería: WTF. Porque lo alucino en colores y
más allá de los fosforitos. Marina sabía de la tendencia tanto de
Laura como de Karla al tonteo, sabía incluso que algún beso habían
compartido e incluso sabía que Karla era de mimar a Laura hasta la
extenuación, pero como sabía todo eso, también sabía que Karla
era totalmente heterosexual, y como muestra tenía la evidente
atracción que sentía por Nacho. Así las cosas, que la hubiesen
visto con Inés, era lo de menos. Lo de más, era atender a Laura
ahora mediante llamada telefónica.
-
¿Que opinas?- le preguntó Laura nada más aceptarle la llamada y
Marina ni se molestó en contestarla, llegaba monólogo de Laura, era
más que evidente- Yo ya no se ni que pensar, porque como tu estas en
tu bollo mundo feliz, posiblemente salpiqueado por una bebé de lo
más bonita a la que amadrinare si o si, no me escuchas, ni estas
conmigo cuando más te estoy necesitando. Me están pasando cosas
chungas, amiga...es así, y lo llevo como las almorranas que no
tengo, en silencio...ayyy, sufro fuerte si, lo hago- pauso su
monólogo para limpiarse un poco, entre suspiros que daban para
querer achucharla y su lloriqueo llegó a Marina en dual. Por
teléfono y por el mismo baño. La locaza de su amiga estaba cerca y
escuchándola, Marina salió de su cubículo para buscar el de Laura.
Cuando llegó a él, dio dos toques esperando que le abriese- Esta
ocupado, no ves ya...ni llorar me dejan Marina.
-
Jajaja, abre que soy yo- le pidió y queriéndola como lo hacía, la
abrazó en cuanto le abrió la puerta. En verdad, Laura parecía muy
preocupada, aunque para Marina la situación estaba más o menos
clara- Ya está, cariño...solo ha sido una ayudita de una amiga. Te
conozco lo suficiente para saber que te pusiste cachonda viéndonos y
bueno, Karla te echo una manita, tu te corriste, como consecuencia
por poco nos matamos con el coche, pero ya está..no hay más, cielo.
Deja de preocuparte- le resumió la situación, de una manera
clarividente como debía ser con Laura o todavía la liaba más. Pero
no, por mucho que la abrazase y limpiase el rostro, Laura no pensaba
darle la razón, básicamente porque para ella, no la llevaba.
-
No es así- negó dando un fuerte taconazo, que llevando cuñas poco
se escuchó y si, Marina supo que ahora el monólogo sería cara a
cara- ¿Cuantos tipos de pajas conocemos? ¿Eh? Cinco, siempre las
hemos clasificado en cinco. Primera, la "sunday-paja", que
es la clásica de domingo tarde, te has visto por cuarta vez el
telefilme de Antena3, comido dos kilos de yogur helado con sus
respectivas pepitas de chocolate tirada en el sofá y vete tu a saber
porque o como, te acabas tocando por puro aburrimiento. Es la típica
paja de soltera que se arrepiente de no seguir follandose a su ex.
Ésta primera, no ha sido, obvio. Segunda- respiró que le iba
tocando y Marina temió que resumiera cada una de las pajas
femeninas, según su clasificación. Mirándola, lo vio claro...Laura
lo haría, así mejor era salir del cubículo, abrir la ventana del
baño y sentarse en los lavabos a fumarse un cigarrillo- Tira eso que
no puedes- la sorprendió Laura y ni caso, bastante tenía encima. Ya
llegaría la hora, pero joder que no llegase. Lo que si llego, fue la
continuación de Laura- Iba por la segunda, que es la post-coito
insatisfecho, obviamente esa no es.
-
Salta a la cuarta, cielo..es la tuya- cansada del monólogo que
podría no tener fin, Marina la interrumpió mientras intentaba
deshacerse del humo de su cigarro.
-
¿La cuarta?- se escandalizó Laura enseguida. Por supuesto que no
era la cuarta, venga ya- No puede ser.
-
Ujum...no hay más, ha sido la cuarta. La paja feminité, cielo-
convencida le dijo Marina, pero nada, Laura no lo veía, por eso
prosiguió- Te excitan las relaciones lesbicas de siempre, sueles
fantasear con ellas, por eso te decidiste a probar con aquella tía.
Natural, nos viste a Inés y a mi, te calentaste y Karla te echo la
manita que necesitabas por estar conduciendo.
-
¿Por que no podría ser la paja-fantastic? A ver dime- explotó
Laura que no había fumado desde adolescente, pero oye, la
desesperación te lleva a actos tan absurdos como arrebatarle el
cigarro a tu amiga y prácticamente ahogarte en la primera calada.
-
Jajaja, porque no estabas sola, ni viendo porno, ni dispuesta a darte
placer como una ninfomana loca de los penes- entre risas por lo
surrealista de la conversación trató de hacerse entender Marina,
pero las caras de Laura daban para seguir con las bromas- Tampoco
puede ser la paja-juguetitos, salvo que el dedo de Karla lo aceptemos
como consolador.
-
Fueron dos, para que lo sepas. Vamos ya, con la incomprensión a la
que me sometes- histrionica se apoyó en la puerta de un cubículo a
brazos cruzados, sin saber en que momento Marina comprendería que
quizás estaba enamorándose de Karla. Esa sería la posible
solución, más que las pajas de una forma u otra, por eso siguió-
Te diré...que pues, pues...que,...¿que haces Marina? Marina por
favor- suplicó con Marina desnuda acorralandola en el primer
cubículo que le vino a mano. No le había quedado de otra a ésta
para demostrarle que era lo que en verdad le ocurría. Por eso con el
cigarro en la boca se había quitado el vestido y ahora, desnuda y
con ella entre sus brazos tiraba el cigarro al water para después,
comerle la boca a su amiga con lujuriosa maestría- Ahm...Ayy ...
Uhm...vaya pues..ufff- gimió agarrándole el culo y así..
-
Jajaja- se descojono Marina, dejando un fuerte beso en labios de su
amiga- ¿Ves? Te excita, te pone super cachonda que otra tía te
desee y te toque, pero cariño...después quieres un pene, adoras los
penes, te mueres por los penes...¿entiendes?- le explico volviendo a
vestirse- Quieres que un pene te alce en brazos girandote, quieres un
pene que ocupe el mínimo espacio en tu baño, quieres un pene que
los domingos se vaya con otros penes a ver fútbol o lo que quieran
para tener tu espacio. Lo quieres para sentirte segura y protegida,
aunque sepas que es un absurdo convertido en leyenda, y lo quieres
para un sin fin de cosas más, que sabes...con una mujer no tendrás.
-
Pero tu eres igual, y en cambio- siguió a las dudas Laura. Karla era
tan, pero tan mona para todo y sus dedos habían sido tan pero tan
pene, sin serlo.
-
Yo me he enamorado, Laura- se desespero Marina, no viendo que
avanzasen- Inés podría haber cargado con un micropene o con una
talla de noventa de sujetador, como tiene, y me hubiese vuelto loca
igual. Porque me enamore leyendo en su interior. No hay más.
-
Pues bien que ahora te lleva loca del coño- le contestó Laura con
evidente sarcasmo.
-
Jajaja, porque me encanta ella y con ella su cuerpo. ¿Pero en serio
me ves mirando a otra mujer o coqueteando con otra? No es lo natural
en mi, y estoy segura que en el fondo lo entiendes y por suerte,
también estoy segura que Karla lo lleva con la suficiente madurez
para discernir que solo estáis pasándolo de muerte como dos amigas
sin compromiso. Es más, estoy segura que en cuanto salgáis de
fiesta y alguno os guste, volveréis a ser unas locas del pene-
sentenció atrapando el rostro de su amiga prácticamente temblando.
La conversación con Laura a ésta le habría servido o no, eso
estaba por ver, pero para ella había sido absolutamente reveladora.
Inés ya no era una ilusión presente, sino más bien, futura.
Aunque, incierta - Decidido, mañana compra un Predictor por mi. Sea
lo que sea, no puedo retrasarlo más- le pidió volviendo a su
inquietud y Laura no necesito más que ver en sus ojos la
desesperación para olvidar todas sus locuras. Aunque, besándose
intentado darse ánimos, alguna soltó
-
Que zorra eres.. no sabes como besas..es algo muy Hot. O sea,
Inés debe ir puestisima todo el santo día.
Puestisima
en esos exactos momentos no estaba Inés, como Laura decía. Más
bien, estaba poniéndose, si...pero hasta arriba de dulces mojados en
leche. Tanto, que Karla la miraba alucinando por las hambres de su
hermana.
-
¿Estas desmayada o que?- le tuvo que preguntar. Era eso, o jurar no
conocerla de nada.
-
Naah...ni pizca de hambre tengo, pero- hizo una pausa que desmayada
podía estar, pero manchada nunca- voy a estar cuatro días con
Marina. La otra vez caí desfallecida, ésta vez voy preparada.
-
Jajaja, no falla...no hay hetero que se convierta y que no le coja
vicio. ¿Crema anti-inflamatoria trajiste? La tendinitis puede ser
jodida, dedos de lesbiana le llaman- bromeó Karla y las risas no le
permitieron estar rápida para esquivar la caña de chocolate mojada
en leche que Inés conseguía estamparle en toda la cara- Seras
cabrona- se quejó y otra vez estuvo lenta. Inés pese a estar
descojonandose por su cara manchada con leche y chocolate, llegaba
antes que ella a los pocos dulces que quedaban en la mesa- ¿Tu sabes
que tienes treinta años?- tuvo que buscar una burla, ante la falta
de dulces con los que poder vengarse.
-
¿Eso quien lo dice?- se defendió Inés y ambas, miraron ansiosas el
pequeño botellin de agua que esperaba ser lanzado por una de las
dos.
-
¿Tu certificado de nacimiento?- preguntó con evidente
retórica Karla y suyo, el botellin estaba en su poder e Inés podía
incorporarse de su silla todo lo lenta que quisiera, que de igual
forma, iba a acabar bañada.
-
Papeles que cualquiera puede modificar- le contestó Inés, iniciando
una marcha atrás que la alejara de la vengativa de su hermana-
Karla, no empieces algo que luego no sepas terminar- tuvo que
advertirla al ver como abría el botellin con una sonrisa de lo
más malvada- ¿Es que no sabes que tienes 24 años?
-
Jajaja, lo siento señoría...lo aprendí de mi hermana mayor-
contestó antes de mojarla con medio litro de agua en mitad de un
aérea de servicio, con unos cuantos clientes mirándolas entre
sorprendidos, divertidos o escépticos ante la guerra de las
hermanas, que no, no acabo ahí.
-
Tu lo has querido, luego no llores- advirtió a su hermana Inés,
saliendo a correr hacia los baños. Que corriese por el Área; una
anécdota, que fuese con la camiseta empapada en agua; pues otra
anécdota, que además llevase globos listos para llenar de agua,
anécdota no podía ser y característico de una tía adulta,
tampoco.
-
Jajaja, no me jodas Inés...¿llevas globos?- la adivino Karla
corriendo tras ella. Lo bueno de su hermana, es que no creía en las
guerras injustas, algún globo le pasaría. Corriendo y riendo, así
es como en el pasillo prácticamente chocaron con Laura y Marina, que
se apartaron a tiempo de no acabar mojadas o manchadas. Al verlas
entrar en el baño, la una miró a la otra y la otra a la una.
-
¿Lo ves? Karla parecía super preocupada por haberte hecho unos
deditos, Jajaja mega super..- le comentó Marina, deseando poder
tomarse un café. Entre unas cosas y otras, parecía imposible.
-
Tu ríete de mis problemas, no pasa nada- dramatizo Laura y estando
después sentadas en la mesa con sendos cafés, Marina hasta juraría
que por fin su amiga había comprendido la confusión que estaba
sintiendo. Pero que va, fue un espejismo. Cuando las hermanas
volvieron empapadas pero super dignas de los baños y se sentaron con
ellas, Laura se convirtió en un manojo de nervios incapaz de mirar a
Karla, y ésta , precisamente ayudar, no ayudo.
-
Veníamos pensando, que aún habiendo estado lanzándonos globos en
el baño, hemos tardado menos que vosotras, ¿que hicisteis para
tardar tanto?- se interesó mirando a la esquiva Laura y no hizo
falta más.
-
Estábamos besándonos, a ver si es que no podemos- corrió a decir
Laura, y de la impresión que ocasionaba lo que acababa de decir,
pasando por la explicación entre risas de Marina, los arrumacos de
ésta a Inés y los nuevos intentos de Karla para que Laura volviera
a mirarla a los ojos, llegaron al coche. Esta vez, cambiando los
asientos y con Inés conduciendo.
Llevaban
de nuevo, rato en carretera, cuando Marina recordó la pregunta no
hecha por Inés en el baño.
-
¿Que pregunta querías hacerme?- quiso saber, inconsciente de que
estaba por abrir un nuevo melón entre ellas- Aunque no te toca hacer
pregunta, pero no solo estoy buenísima también lo soy y te cedo
turno- coqueteo con ella e Inés rió por la alta autoestima que
mostraba, pero Marina insistió en saber y así, Inés le contestó.
-
Nada...después de lo del coche- subió las cejas divertida, sin
poder olvidar ese momentazo y prosiguió- quise jugar con el baño.
Saber que habías hecho en él.
-
La misma contestación te hubiese dado, que tontería- se alejo de
ella Marina, apoyándose en la puerta. De repente las dos preguntas,
la hecha sobre el coche y la en teoría no hecha sobre el baño, le
resultaban molestas.
-
Ya- le contestó Inés, sin que le pasase inadvertido el repentino
cambio de Marina- Fue un juego ya está- lo resumió temiendo la
tirantez que comenzaba a mostrar Marina, amenazando con un despegue
inminente.
-
Aja- siguió Marina, encontrando verdaderamente agradable el paisaje.
Seria eso, o la mala leche que le entraba al mirar el rostro risueño
de Inés, como si nada- Si yo te pregunto por lo que has hecho en una
azotea, ¿tu que piensas?
-
Marina...- intentó esquivar las ruedas del avión en que Marina
podía llegar a convertirse enfadada.
-
Piensas que de seguro, con alguien me lo he montado en la azotea. ¿Me
equivoco?- prosiguió a lo suyo Marina. Motores en marcha y el avión
cogiendo velocidad en pista.
-
Eso es retorcido. Podrías o no, haber hecho algo...¿que cojones has
hecho tu en una azotea? No te gustan las alturas, incluso las temes.
-
¿Ves? Ya te estás cabreando y eso que yo no fui quien la hizo-
trató de reducir velocidad Marina, antes de que la pista se acabase
y hubiese que despegar si o si.
-
Ni quien contestó, supiste salir muy bien del paso- contagiada por
la mala leche de Marina, ahora era ella quien no podía frenar.
-
Conteste cómo debía, en mi presente- puntualizó Marina, totalmente
convencida. Pero así, no hizo más que encender la mecha de celos en
Inés.
-
O sea que si, si has hecho y mierda...¿también en la azotea?-
encendida ya no había marcha atrás ni freno para Inés.
-
Inés déjalo- lo intento Marina, sin éxito alguno, provocando que
Laura no pudiera continuar escuchándolas sin decir nada.
-
Madre mía por favor, pero que tontería discutís, escuchad
esto...pasado tenemos todos- intervino, creyendo que la realidad
aplastante de sus palabras, pero se equivoco y mira que en su día,
Karla se lo advirtió. Jamas te metas en una discusión de una pareja
formada por mujeres.
-
Déjala...me molesto yo, se lo toma a risa, pero cuando es ella ponte
a temblar- aprovechó el envite Marina, para soltar un poquito de
veneno, como si fuese lastre.
-
Están hablando entre ellas, no se porque tienes que meterte- ahora
intervino Karla queriendo callar a Laura, saliendo rápido en
defensa de su hermana y mira, ahora ésta si la miró el segundo que
tardó en darle la espalda. Pero las de delante, prosiguieron por
igual, enchufadas a unos celos, que en muy pocas ocasiones, pueden
tener suficientes frenos para ser detenidos.
-
Fuiste tu quien preguntaste, ¿sabes? Tu fuiste- insistió Marina,
negándose a pensar en las verdaderas cosas que Inés habría podido
hacer en un coche con una zorra o más de una. Olvidando que Inés,
estaba como ella pero a la inversa- Ahora digiere la posible
respuesta que no voy a darte.
-
Ya vale, Marina...- no aguantó más Karla, cagándola a tope- mi
hermana es homosexual, ¿sabes lo que puede ser para ella imaginarte
comiendo rabo en un puto coche?
-
Ja...¿así es como tu ayudas?- la reprobó al momento Laura y eso,
que Karla ya estaba arrepintiéndose al ver la cara de su hermana.
Pero eso si, todavía le daba para callar a Laura.
-
Dejame en paz, ¿quieres? Sigue ignorándome como estabas- le exigió
acomodándose en la puerta, sin querer saber más.
-
¿A quien se le ocurrió la genial idea de que viniésemos a
Suances?- se quejó al aire Laura, porque en ese coche, nadie más
incluida ella misma, hablaría hasta que justamente, llegasen a
Suances.

"Entre mujeres podemos despedazarnos, pero jamás nos haremos daño"
ResponderEliminarno se bien si esto lo podemos aplicar con este cuarteto tan explosivo
Estrella fugaz
Son la leche, son como una montaña rusa, jajaja
ResponderEliminarGracias.
A.
...... NO FALLA....SE PUEDE LLEGAR A LEER ESTA HISTORIA COMO SEA...COMO SEA...CON UN PROBLEMA...CON DOS ATASCOS....CON ..CON....TRES...MÁS...Y AL LLEGAR Y SUMERGIRSE AQUÍ...CON ESTAS PROTAGONISTAS QUE SACAN UNA SONRISA ...OTRA Y OTRA MÁS...JIJIJIJIJI GENIAL¡¡¡ ESCRITORA...GENIAL¡¡¡¡ ESE VOLVERSE LOCA QUE LAURA DIJO A MARINA...A ESA DOC QUE VA CON UN PROBLEMA DE LOS GRANDES....ES PARA ENMARCAR...JIJIJIJI...YA NO SOLO SON SONRISAS...SON RISAS...BUENISIMAS PARA UNA TARDE TENSA DE SEPTIEMBRE....
ResponderEliminarÚNICA...ESCRITORA ...ÚNICA...ME REPETIRE TANTAS VECES COMO PUEDA LEERTE....
GRACIAS......POR ¡¡¡TANTO.¡¡¡ TANTO¡¡¡ TANTO¡¡¡¡
lo q paso en el baño AAAAAAAHHHHHH WTF
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