Soy una tipa cerca de los 37 añazos, capaz de frenar el coche donde sea, sólo para correr a ver más de cerca unos fuegos artificiales mientras incita a su perra a ladrar. Obvio, siendo noche de Reyes y siendo un poco "moñas", me acosté con la ilusión de los Reyes Magos. Supongo que marcada por las viejas tradiciones de esta España nuestra, yo misma me sonreí al verme a mi edad, creyendo todavía en ellos.