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domingo, 13 de julio de 2014
martes, 10 de junio de 2014
Un adiós, improvisado 20
A
la mañana siguiente, los estúpidos pajaritos cantaban felices y el
olor a hierba mojada y naturaleza que se adentraba en la habitación
ayudado por la brisa mañanera, era insoportablemente agradable.
domingo, 8 de junio de 2014
Un adiós, improvisado 19
Tan
jodidamente bueno, que Alma no podía creérselo. No había sido
fácil acostar esa noche a su hija. Entusiasmada con la presencia de
Amanda, costo lo suyo llevarla a la habitación para dormir.
De
regreso al salón, la imagen de Amanda de espaldas a ella mirando la
chimenea copa en mano, era tan jodidamente sexy y familiar a la vez,
que Alma se detuvo, no dando un paso más. Como si estuviese en el
mejor de sus sueños y cualquier cosa, bien un porculero mosquito,
bien una leve brisa o bien un puto despertador, pudieran sacarla del
sueño, dejándolo en la simpleza mágica, de todo sueño. Un paso,
un ruido o su sola presencia, eran suficientes para arrebatarle la
imagen con la que se deleitaba.
jueves, 5 de junio de 2014
Un adiós, improvisado 18
Estando
en mitad del paso como estaban, al primer intento de Amanda de
soltarse, Alma la soltó. No podía olvidar que Naiara continuaba con
ellas, por mucho que la repentina seriedad de Amanda, le provocara ir
tras ella. Pensándolo y viéndola regresar al baño junto a su hija,
Alma se sonrió. Después de todo, Amanda estaba en su casa y hasta
se enfadaba por nombrarle la posibilidad de un nuevo adiós. Con
infinito mejor humor, ando hasta la pequeña chimenea, atuso el fuego
y salto contenta sobre el sofá.
martes, 3 de junio de 2014
Un adiós, improvisado 17
De
buena gana Alma se daría la ducha que deseo para Amanda. Helada,
para que su cuerpo no sintiera más que frío. Congelar con ella y
bajo el agua, naturalmente fría de la sierra, sus incesantes ganas
de Amanda. Ahogarlas bajo el chorro, convertirlas en estalactitas,
para después romperlas de un zarpazo.
domingo, 1 de junio de 2014
Un adiós, improvisado 16
Con
la niña entre ambas, era muy difícil hablar a las claras y aunque
bien fue cierto, que la broma sutil entre la veterinaria y la zorra
relajo la tensión entre ambas, aun a Amanda le quedaba mucho por
saber y a Alma le quedaba todo.
Después
de su adiós en aquel hotel, lo que menos esperaba es ver aparecer en
su casa a Amanda y que después, hasta fuese ella quien preparase la
cena y hasta le diera para organizar recoger la mesa y cocina.
jueves, 29 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado 15
El desaguisado de Troncho en la cocina, permitió a Alma, marcharse a la habitación para vestirse mientras en la manchada cocina, dejaba a Amanda y Naiara.
La
pequeña estaba impresionada por Amanda en si. Sus gestos, su forma
de hablar y de caminar, para la cría era como tener la oportunidad
de cenar con una muñeca Nancy de carne y hueso. Tan atenta estaba a
ella, que se apoyo como la misma Amanda en el mueble de la cocina,
bayeta en mano, olvidando que debía recoger lo ensuciado.
martes, 27 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado 14
Los
últimos metros que atravesar hasta la pequeña casita que los faros
de su coche iluminaban, para Amanda fueron eternos. Insegura cómo
pocas veces en la vida se había sentido. Solo unos metros, solo
segundos y su maquiavélica cabeza tuvo tiempo para imaginar
distintos finales a cual de ellos más vergonzosos.
domingo, 25 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado 13
Conseguir
pescar lo que fuese en ese Lago, para Alma se había convertido en
casi una obsesión. Imposible hacerlo, cuando no fallaba el anzuelo,
se rompía la caña, y cuando ésta aguantaba, los peces no
aparecían.
-
Y que haya gente, que diga que este deporte relaja, y una...para
ellos, joder- se quejo como llevaba días haciéndolo y se dejo caer,
en la pequeña silla, donde sufría, la en teoría relajante espera.
jueves, 22 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (12)
Podía
escuchar el día abriéndose paso tras sus persianas cerradas a cal y
canto, pero poco le importaba. Sin apenas haber dormido, había
buscado la relajación propia, que ofrece la auto-satisfacción. En
la soledad de su cama, estimulo su cuerpo con caricias apremiantes.
Necesitaba el deseo mojando su sexo, que a sus pulmones le faltase el
aire y gemir, de placer.
martes, 20 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (11)
En
lo bien que besas, le había contestado Amanda. No es difícil
hacerlo a quien tanto te gusta, no lo es a pesar de romperte en casa
beso. No puede serlo, si adoras el silencio que nace en cada beso.
Imposible si cada beso es nuevo y distinto, impensable si en cada uno
de ellos te despides de los labios que adoras y lo haces, besándolos.
domingo, 18 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (10)
¿Realmente
había sido tan zorra con ella? Se preguntaba Amanda preparando el
baño para ambas. Ahora si, Alma había bajado a comprobar que todo
abajo estaba bien y ella se introducía en el agua esperándola.
jueves, 15 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (9)
Buena
pregunta era la que acababa de hacerle Alma tirada en el suelo- ¿Te
estorbo?- en otro momento le hubiese contestado directa en su
habitual tira y afloja-Bastante- pero ahora, viéndola ahí debajo
suya, sonriendo y cogiéndole ambos tobillos, reprimió el instinto
natural de huir de esa ternura que la acariciaba por dentro, y se
permitió disfrutarla.
martes, 13 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (8)
Aire,
que llenase sus pulmones y oxigenase su sangre, lo necesitaba a
raudales Alma y cerró la puerta de la habitación, esperando que
tras ella, le esperase una gran bocanada que pudiese calmarla. Salio
con tanta necesidad de esa habitación, que olvido vestirse con
propiedad. Por suerte era media noche y el pasillo estaba en completa
soledad. Descalza y sin ropa interior, menuda imagen para una
escolta. Reprobándose se olvido de respirar, dentro o fuera, con o
sin ella, el aire continuaba faltandole.
domingo, 11 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (7)
La
contestación de Alma-Vaya..no me había dado cuenta- entre besos
paralizó por un momento el deseo de Amanda. Examinándola bien
cerca, observó verdad en su frase, sin que le llegase a sentar muy
bien.
martes, 6 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (6)
Otro
puto espejo, fue el pensamiento de Alma, nada más encerrarse en el
baño. Otro espejo con la misión de reflejar la realidad. Y la
realidad era, su propia imagen. Su rostro sonrojado, su cara de
imbécil enamorada de un imposible. Ella misma contemplándose
mediante un espejo que escupe verdades sin que nadie se lo haya
pedido.
domingo, 4 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (5)
¿Besaba,
lamía, chupaba, penetraba Alma o era el sexo ardiendo de Amanda
quien se fundía en la boca de la primera? Alma seria incapaz de
responder a la pregunta. Imposible hacerlo si hasta su deseo parecía
desaparecer para dejarla totalmente entregada a su placer. Hay quien
es capaz de llenar una pista de baile por si misma, y como Amanda,
las hay capaces de quedarse para ella sola un acto sexual.
jueves, 1 de mayo de 2014
Un adiós, improvisado (4)
¿Besaba,
lamía, chupaba, penetraba Alma o era el sexo ardiendo de Amanda
quien se fundía en la boca de la primera? Alma seria incapaz de
responder a la pregunta. Imposible hacerlo si hasta su deseo parecía
desaparecer para dejarla totalmente entregada a su placer. Hay quien
es capaz de llenar una pista de baile por si misma, y como Amanda,
las hay capaces de quedarse para ella sola un acto sexual.
martes, 29 de abril de 2014
Un adiós, improvisado (3)
Besarla
o que pidiera palomitas. Como siempre, Amanda la vencía en palabras
y su sonrisa la revolvía por dentro. Teniéndola sujeta contra si,
vencía su fuerza física y haciendo uso de ella, la aferró aun más.
Seria tan fácil lanzarse a por su boca. Pero eso seria olvidar su
sonrisa y el brillo divertido que mostraban sus ojos a solos
centímetros. Podían rugir lo que quisieran sus sentidos, Alma lo
tenia muy claro. Por eso acerco los labios hasta los suyos sin dejar
de mirarla y prácticamente rozándolos, contestó a su pregunta.
jueves, 24 de abril de 2014
Un adiós, improvisado (2)
Viéndola
adentrarse en el baño, por primera vez se permitió relajarse.
Quizás Amanda tuviese razón y estuviese cargando su última noche
de una estúpida melancolía.
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