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miércoles, 9 de octubre de 2013

Curiosidades

La historia de Wilson S.L. se desarrolló una tarde en la que sentadas en una terraza, mientras gemo tomaba un café, la almi esbozaba en una servilleta un esquema, lo que se convertiría luego en la 'trama Montero'. 

PD: la almi nunca ha leído Wilson S.L.

Wilson S.L. 116 (F)


La llegada de Montoya a la Comarca, fue todo un acontecimiento. Sus gentes volvían a vivir de todo el entramado Wilson y que ese hombre, el mayor benefactor de Wilson en América, estuviese de visita en sus tierras, provoco lo mismo que si la visita fuese en verdad un alto mandatario de un Emirato Árabe.

lunes, 7 de octubre de 2013

Wilson S.L. 115


Sonriendo victoriosa, se subió al coche que como siempre, Pepe conducía. Paradojas de la vida, esa noche tanto ella como Maca, habían sido consejeras de eso que llaman amor.

viernes, 4 de octubre de 2013

Wilson S.L. 114


El tiempo dejó de existir, para Estefa. Se quedó detenido en la imagen de Martha arrodillada al lado del cuerpo inerte de Daniel.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Wilson S.L. 113


Maldito tiempo que juega con nosotros como y cuanto quiere. Cuando estaba apenas hacia una hora, en la cama con la mujer parapetada en su espalda, el tiempo corría rápido, tic, tac, tic, tac. Sin importarle lo mas mínimo sus ganas de que se detuviese o por lo menos, que corriese mas lento.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 112


Tarde fresquita, después de estar casi todo el día en la cama, con la mujer que sentada a su lado en una céntrica terraza de cafetería, le hablaba sin que ella pudiera prestarle atención.

Mr: Anna me confirmó, que continúa teniendo alquilada la casa en la costa azul. Después de que nos visite Montoya, podríamos adelantarnos a ellas e irnos a pasar allí unos días. Me apetece estar en la playa contigo.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 111


Sonreía sin motivos reales y sólo, porque Jaime, como siempre, conseguía abstraerla de todo. Mientras terminaba de ponerle cremita, el niño parecía intuir que algo no marchaba como debiera y mostraba una hermosa amalgama de sonrisas para su madre. Sonrisas acompañadas de incesantes balbuceos.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 110


La llamada de Maca pidiéndole que fuese a la Casa en cuanto pudiese, le había hecho dejar a medias nuevas pruebas experimentales con su vino.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 109


Los días fueron transcurriendo, sin que ninguna de las chicas Wilson se diese cuenta. Como bien quiso Anna, cada cual tenía un papel a desarrollar establecido.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 108


Cuan diferente y distinto estaba siendo su llegada a la Bodega. Mismo rictus serio de siempre, mismas caras que le muestran respeto a su paso, pero lo distinto, lo diferente, es que ahora en cada muestra de respeto, comienza a no haber miedo y ese comienzo le provoca una sonrisa.

martes, 17 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 107


La mañana después de la gran celebración, no solo fue especial para Macarena. Su amiga Martha, también tendría un despertar distinto. Apenas llevaban acostadas un par de horas y sintió como Estefa abandonaba la cama, dejándole un beso en el hombro y cual su costumbre, salió de la habitación saltando por la ventana.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 106


La claridad amenazaba con hacerla despertar. El cuerpo que abrazaba se giró en sus brazos y hundió la cabeza entre su cuello y la almohada. El dulce aroma que emitía el corto cabello que jugaba a cosquillearle la nariz, le hizo sonreír y cerrar más el abrazo. El cuerpo abrazado protestó y Maca contestó cerrando aún más el abrazo. Cuando la risa iba a brotar de su garganta por las continuas protestas del cuerpo abrazado y encerrado por sus piernas y brazos, un golpe seco la hizo soltar ese cuerpo e incorporarse rápido en busca de su revólver.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 105


Demasiada intensidad contenían las horas pasadas. Montero cayó fácil. ¿Su error? El mismo que ella cometiera meses atrás. La cocaína y el alcohol, no son buenos consejeros. Se presentó al sepelio como todos sabían, puesto de mierda hasta las cejas. Desde que se hiciera con Wilson, su vida no había sido más que festejar día si y día también.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Wilson S.L. 104


Sentada en la cama y aún sin poder creerse haber dormido en esa Mansión, Martha observa a Estefa vistiéndose. Caprichoso destino, la vida la vuelve a poner en el mismo sitio. Otra vez pareja de alguien a quien no le importa jugarse el tipo.

viernes, 30 de agosto de 2013

Wilson S.L. 103


A altas horas de la noche, pocos quedaban velando al difunto. Lo hacían las viudas del pueblo, siempre prestas a rezar por un alma que abandona este mundo y lo hacían los más allegados. Familiares como tíos o primos, que durante años habían vivido de Wilson S L.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Wilson S.L. 102


Noche era, cuando los chicos de Maca, avisaron de la inminente llegada del patriarca de los Montero. A esas horas de la noche, la familia había cenado y Roberto Wilson, continuaba sin llegar.

lunes, 26 de agosto de 2013

Wilson S.L. 101


Camino despejado. Su madre Anna charlaba en el jardín con varias personas, su madre Maca lo hacía en el salón con los gemelos, Tía Estefa y alguna persona más, Tía Valeria reía con Isabel en la habitación de al lado. Era su momento, Martha había salido a unas de las terrazas y ella debía ser rápida.

viernes, 23 de agosto de 2013

Wilson S.L. 100


Habían escuchado a Isabel y Valeria conversar tras la puerta y si bien, el beso había sido roto, la postura de sus cuerpos no. El vestido de Anna colgaba de la mano de Maca y las manos de Anna seguían posadas en el torso de Maca.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Wilson S.L. 99


El portazo de Anna y su insulto, encendió  aún más la mecha que ya llevaba encendida Maca.

lunes, 19 de agosto de 2013

Wilson S.L. 98


La Mansión Wilson, estaba abierta de par en par. Muchos eran los que acudían a velar al difunto y saludar a su heredera, Macarena Wilson.

Su hermano Roberto aún no había llegado y el entierro sería a primeras horas del día siguiente. Aún quedaba mucho día, para seguir recibiendo condolencias.

Martha había accedido acompañar a Estefanía, pero saberse cerca del viejo zorro, por mucho que estuviese muerto, no era de su agrado en absoluto.

Buscando mantener la mente ocupada y lejos, muy lejos de los recuerdos de Colombia, se decidió por observar a Anna.

Ésta realizaba a la perfección las labores de esposa "de", claramente educada para ello y denotando además, cierto gusto. Después de todo, parecía que esto era lo que quería Anna. No tener en su vida únicamente a la señora sino también a la mujer. Sin grandes demostraciones afectivas, se las veía como nunca antes en completa comunión. No podía incluirse la armonía a esa comunión, demasiado el carácter que ambas tienen.

Anna ahora hablaba con Joaquín Soler en una de las terrazas y Martha busco quedarse cerca. Pobres imbéciles, Anna estaba usando toda su artillería de mujer, seguro que haciéndolo partícipe de sus nuevos planes; recuperar Wilson. Y el viejo Joaquín, babea dejándose engatusar.

A Anna, ese babeo ahora no le resulta repugnante. Es sólo un mínimo detalle al lado del objetivo a conseguir. ¡Son tan fáciles y patéticos!

La conversación con el baboso Joaquín, le sirve para ponerse en situación. Ninguna de las familias "madereras" esta a gusto con los Montero.

Jo: Sube los intereses cuando le da la gana, se salta todos los convenios y en cuanto hay alguna queja, manda a sus matones. Y yo soy Joaquín Soler, no ningún mierda que le deba dinero. Francisco y Macarena, siempre trabajaron diferente. Ahora debo pedir una cantidad importante de dinero y hasta estoy pensando en hacerlo en modo legal. La caída de Wilson, no ha beneficiado a nadie.

An: No está tan caído como parece. Pero si, necesita de cierta ayuda.

Jo: Mm...en un mes, han interceptado la madera tres veces, puede que la ayuda de la que hablas este en los rusos.

An: Ay...veremos. No se como lo haces, Joaquin. Sólo quería saludarte y mira al final donde acabamos.

Jo: Siempre envidie a Francisco por tenerte en sus filas. Si quieres, podríamos seguir charlando con un buen ribera del Duero.

An: Uhm...prefiero mi propia cosecha.

Jo: Como y cuando tú quieras.

An: ¿Y que hacemos con la señora?

El coqueteo descarado de Anna, aún evadiendo una respuesta, hizo suspirar a Martha. Aunque Anna no lo reconociera, estaba necesitando de una ayudita y ella se presto a ofrecérsela.

Mr: Anna, necesito me acompañes.

Su interrupción no fue del agrado de Joaquín Soler, algo obvio, pero si de Anna. Sería el cansancio, el reposo no guardado o el temor a que Maca malinterpretara sus intenciones, pero la verdad es que no daba para más. Y lo próximo, habría sido cortar al baboso sin contemplaciones, tirando por los suelos, sus avances.

An: Si, Joaquín ya hablamos.

Jo: Cuando quieras

Beso en la mano y ambas que se marchan, camino al salón.

An: Necesito hablar con los rusos, aunque creo que podría tratar directamente con el padre de Montero.

Mr: Eso, mejor se lo dejas a Maca. Ella los conoce de siempre.

An: Se perfectamente a quien conoce o no, mi mujer.

Mr: Pelín insoportable eres a veces.

An: Por favor, mira quien habla.

Fa: Señora, el señor está sólo.

Faustino llegando hasta ellas y avisando que el difunto se encontraba sólo, puso final a su casi discusión.

Minutos más tarde, Anna entra en la habitación, donde está expuesto Francisco Wilson. La momentánea soledad, le hace sonreír levemente, al verlo por fin, sin vida. Pero Anna pronto recuerda, el motivo de entrar a esa habitación.

An: Quítale el sello.

Fa: ¿Que? ¿El..el sello?

An: Eso he dicho. Quítaselo y si no puedes, le cortas el dedo.

Con la orden dada, no se preocupa por cómo Faus, finalmente le retirará el sello Wilson. Anna se limita a caminar lento, altanera y orgullosa hacia el cabezal de la cama. Ya en él, se agacha lo suficiente, para susurrar en el oído del difunto.

An: Tienes que estar retorciéndote en el mismo infierno. Espero que nunca encuentres la calma que has dejado. Ah...el sello me lo llevo, no es a ti a quien pertenece.

El sello es retirado por Faus, quien ni siquiera intenta escuchar lo que Anna habla al difunto. Se limita a obedecer y cuando con esfuerzo retira el sello, lo entrega a Anna, quien se queda contemplándolo en la palma de su mano.

M: ¿Qué hacéis?

Hasta que la voz de Maca, provoca que ambos la miren. La señora esta en la puerta y no, con muy buena cara. Sus ojos muestran enfado y su voz más.

Fa: Yo ya me iba.

Faus se escabulle en seguida, la cara de Maca no es de buenos amigos y cuando su jefa está así, mejor marcharse.

M: He hecho una pregunta, Anna.

An: Que yo responderé si quiero y me da la gana.

M: No empieces a cabrearme. Llevas todo el día hablando con gente que detestas y ahora estas aquí, ¿que cojones estas haciendo?

An: Una tontería, fíjate. Intentar recuperar lo que es tuyo, imbécil.

El sello Wilson es dejado no de muy buenas formas en el vientre de Maca y por puta física acaba cayendo al suelo en el momento en que Anna cierra la puerta de un portazo.

M: ¡Joder!. ¡Anna! Anna espera.