De tradiciones está cargada la última noche del año, desde la ropa interior roja, las doce uvas, el oro y la plata en la copa para el primer brindis, los besos bajo el muérdago y siendo España, entre otras, acabar la noche con churros y chocolate. Da igual que sea ciudad, pueblo o refugio en plena montaña como era el caso.
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jueves, 15 de enero de 2015
martes, 13 de enero de 2015
Bajo tu muérdago 11
De la nevera a la encimera pasó Mamen prácticamente sin enterarse. Enredada en un beso loco que subía conforme las manos de ambas buscaban caricias más intimas, fue al sentir el impacto de sus nalgas contra la fría encimera, cuando se percató, no de que estaba sentada sobre el frío mármol sino de que tenía a Anabel toda para ella. Con verdadero ímpetu, la encerró entre sus piernas sin dejar de sujetarle el rostro.
jueves, 8 de enero de 2015
Bajo tu muérdago 10
Para Mamen, los minutos siguientes a que Mirta las interrumpiese para avisarles del apagón sufrido en la casona, se le pasaron entre murmuraciones hechas en todos los idiomas contra su hermano por torpe en primer lugar y contra las compañías de energía en segundo lugar. Ambos eran los culpables de haberle robado su primer deseo del 2015; Anabel y su pasión arrolladora. Bueno, también a Anabel y su sonrisa burlona.
martes, 6 de enero de 2015
Bajo tu muérdago 9
Su momento más esperado de esa noche desde pequeña, los fuegos artificiales que festejaban entre una hermosa amalgama de colores y figuras el nuevo año. Mirándolos, todas las ilusiones puestas en el nuevo año o puede que para toda su vida, Mamen las prendía de esas hermosas composiciones de luz y color. Podía recordarse siendo pequeña, escapándose de los brazos de su padre queriendo contemplarlos más de cerca. El entusiasmo que le producía, la estremecía y emocionaba. En verdad sólo eran cohetes, pero a ella se le antojaban tan hermosos y especiales, que podía olvidarse de todo y volver a sentirse niña mirándolos estallar allá en lo más alto. De buena gana, se dejaría llevar por esa emoción y quitándose los zapatos correría como hacía entonces.
lunes, 5 de enero de 2015
Bajo tu muérdago 8
- Feliz Año Nuevo
El año 2015 acababa de llegar y según la tradición había que besarse. Si, lo normal era hacerlo con quien tuvieses a tu lado, sin olvidar dar el primer paso con el pie derecho y descorchar el champán inmediatamente después de los múltiples besos deseando que 2015 fuese el mejor de los años para todos. Entonces, en la copa Mamen pondría algún anillo de oro y doce lentejas. Pero claro, primero había que besar y quien a su lado estaba, era Anabel. La tipa que no quería rollos desesperados.
domingo, 4 de enero de 2015
Bajo tu muérdago 7
Y en el reloj de antaño, como de año en año...cinco minutos más para la cuenta atrás. Hacemos el balance de lo bueno y malo, cinco minutos antes de la cuenta atrás. Marineros, soldados, solteros, casados, amantes, andantes y alguno que otro cura despistao, entre gritos y pitos los españolitos...enormes, bajitos hacemos por una vez, algo a la vez...Mecano sonando en todo el salón y esos cinco minutos que a Mamen se le escapaban con un pellizco en el estómago.
sábado, 3 de enero de 2015
Bajo tu muérdago 6
El discurso de Mamen fue el pistoletazo de salida para que los huéspedes fuesen sentándose a su aire, pero dentro del orden que con anterioridad había elegido ella. Lo quería tal cual lo había disfrutado en su infancia; todos revueltos para que la conversación fluyera entre unos y otros, y sobre todo para que entre todos, por desconocidos que fuesen, conectarán impidiendo que nadie se sintiese solo.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Bajo tu muérdago 5
Para cuando Mamen bajó al salón, los huéspedes merodeaban por él bien comentando su decoración o entre divertidas conversaciones y algunos de ellos, parados frente a la chimenea, disfrutaban de la calor que propiciaba y ese olor especial a Hogar. Viéndolos ahí, ilusionados algunos y expectantes otros, Mamen cerró los ojos queriendo empaparse de la ilusión única de la última noche del año. Sin duda, era el mayor logro conseguido para esa noche, que en el salón se respirase el delicioso aroma a Navidad. Claramente influenciada por sus recuerdos, el enorme salón de sus abuelos estaba presidido por una chimenea similar, donde dos grandes leños se consumían creando un ambiente acogedor. Tan fácil para Mamen recordar a alguno de sus Tíos acercarse a la chimenea para atizar el fuego y pedirle al abuelo que cantase alguno de los villancicos antiguos, mientras se terminaba de servir la cena.
De momento nadie cantaba en su salón, pero pudo leer en las caras de todos, que el ambiente estaba conseguido y que las ganas de pasarla bien, estaban activadas. Pero todo no podía ser dicha e inconsciente buscó por el salón a la dueña por derecho de sus besos bajo el muérdago sin encontrarla, para su desilusión.
Al poco de llegar, su cuñada invitó a los huéspedes a que fuesen sirviéndose una copa de vino, dando tiempo a la cena y le trajo una a Mamen. Vale, su cara mostraba la desilusión sufrida por mucho que quisiese disimular y Mirta, la conocía demasiado bien, no había caso.
- Qué tontería he cogido con esa mujer- le dijo regañandose. Por favor, era la segunda Navidad que ofrecía en el negocio de sus sueños. Un auténtico refugio de lujo a precio familiar y ella ahí, con cara de tonta por una desconocida.
- Uhm...yo aún recuerdo las palabras de mi madre cuando le dije que me había pillado por Fede después de haber compartido con él un paseo en bici- le dijo su cuñada demostrando conocerla en demasía- Me dijo algo así como...en la vida hay personas que con sólo pasar por tu lado dejan huella en tu espacio. Personas con un encanto especial que te atrapan en detalles tan simples como la forma de fumar, de sentarse o de mirar. Personas de las que quieres saber y de las que no importan medidas, ni alturas, ni sexos...en definitiva no importa aquello que es estereotipo, lo que importa es que cuando la ves o cuando la sientes, algo en tu interior te avisa de que llegó LA mujer y te engancha. Obvio, mi madre me lo dijo en masculino y finalizó diciéndome, pruébalo en la cama antes de que tengas que cargar con un inservible toda tu vida.
- Jajaja, no puedo disentir con ella- dijo Mamen recuperando la chispa de tan especial noche.
- Aja...nunca se quejó de mi padre en la cama, lo que me lleva a...agh...no quiero imaginarlos- prosiguió Mirta entre guasa propia de dos cuñadas bienavenidas y así rápido volvieron al tema central de la noche, aunque no es que lo hubiesen dejado.
- En resumen, volvemos al punto de partida si hilamos con tu madre, mi morena me ha dejado huella y debo tirarmela para asegurarme- concluyó Mamen con ambas descojonandose de su propia conversación.
- Jajaja, que rapiditas somos quedándonos con lo que nos interesa- apuntilló Mirta, deseando ver aparecer a la mujer en el salón para complacencia de su cuñada, pero quien llegó fue un mocoso y lo hizo decidido.
- Huy...tais bajo el muérdago, tenéis que daros un eso jijiji- un pequeñajo, golfo y descarado de no más de metro de altura, les hizo ver que ambas estaban debajo de uno de los muérdagos. Natural, a Mamen le dió la risita tonta porque vaya día llevaba con el muérdago, mientras que Mirta se mordía los labios traviesa. El niño había sido de lo más certero avisándolas del muérdago en el mismo momento que la huésped más huidiza llegaba al salón.
- Voy a besarte, cuñada- le susurró Mirta a Mamen que todavía no se había dado cuenta de la llegada de la mujer y normal, se puso a reír temiendo a la gamberra que era Mirta. Las risas de Mamen fueron mayores en cuánto todo el salón comenzó a vitorearlas pidiendo un beso entre ambas. Ese era uno de los puntos más guapos de una noche como la que celebraban. Las ganas de pasarla bien sacaban ese toque gamberro, aunque por lo que estaba tardando Mirta en dárselo, a Mamen se le antojó como si en verdad fueran unas novias recién casadas, por dios. Claro, de pensarlo le dio más risa.
- Jajaja, bésame de una vez- con toda la intención de acabar rápido quiso apremiarla Mamen, pero Mirta la había girado y ahora si, vió a la mujer con la vista clavada en ella. En nada sus miradas se enredaron y Mamen sintió una gran llamarada en su pecho. La mujer continuaba sosteniendole la mirada y seguro que en el salón seguían vitoreando por un beso, pero ella no pudo más que atender la llama que en su interior progresaba con fuerza, quemándola. Anclada a sus ojos, se agarró a los brazos de Mirta como si en verdad fuesen los de ella y cerró los ojos de a poco, queriendo guardar esos otros antes de recibir un nuevo beso bajo el muérdago.
- Joder cariño...que era un pico de broma- segundos más tarde la voz un tanto incrédula y un tanto divertida de Mirta le hizo abrir los ojos asustada- Jajaja, definitivamente tienes que tirartela. Definitivamente sí, porque la "tontería" por esa mujer a Mamen le había hecho besar a su cuñada como si fuese ella. Terror de sólo pensarlo sintió Mamen. Esa mujer estaba dejando huella demasiado de prisa y comenzaba a darle miedo- Sí pero no, porque yo se que su amor no me conviene, no pero sí, que puede ser mejor que lo que ya tienes- a su cuñada la situación le parecía de lo más cómica, tanto como para cantar antes de quitarle "tontería" a su cuñada- Jajajja ya lo canta David Bisbal, deja de comerte la cabeza porque es Noche Vieja y ésta gente espera que les digas unas palabritas antes de cenar.
Oh si, super fácil para su cuñada. Pero era ella quien claramente sonrojada tras el momentazo vivido, debía hablar para esa gente, con ELLA sin dejar de mirarla. ¿Lo habría sentido como ella o se lo había tomado como una broma? Dios, debía dejar de pensar y comportarse como la anfitriona que quería ser. Decidida a ello, Mamen respiró dos veces antes de hacer sonar su copa, para comenzar a hablar en cuánto tuvo la atención de todos, incluida ella.
- Creo que todos sabemos que noche celebramos hoy....
martes, 30 de diciembre de 2014
Bajo tu muérdago 4
- Ja...que graciosa, ¿sabes que? Tengo unos clientes a los que atender, si no te importa- dispuesta a marcharse sin saber ni donde del cabreo que llevaba encima Mamen fue a dar un paso pero la mujer la retuvo cogiéndola de la muñeca para acabar acercándola a ella de nuevo.
- Antes cumplamos con la tradición- vuelta a empezar, pegada a ella de más, la morena volvió a indicarle el hijo de la gran....madre tierra del muérdago que continuaba sobre sus cabezas- No es a mi, a quien le encantan estas cosas..¿uhm?
lunes, 29 de diciembre de 2014
Bajo tu muérdago 3
- ¿Antes o después de besarla?- le preguntó la mujer parada frente a ella sin variar su sonrisa, de muerdemela de a poquito, y si variando su mirada hasta el puñetero muérdago que había colgado del techo y encima de sus cabezas.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Bajo tu muérdago 2
- Creo que no, pero besar a la chica debajo del muérdago si- las palabras de la mujer llegaron a Mamen al tiempo que lo hacía esa mujer, cortandole el aliento ante su proximidad. Ni siquiera le dio tiempo a ofrecerle la mejilla, ella la tomó dejándole un beso suave, para después marcharse sin decir más nada.
Pues benditas tradiciones, si el resultado de llevarlas a cabo, era ese.
Pues benditas tradiciones, si el resultado de llevarlas a cabo, era ese.
sábado, 27 de diciembre de 2014
Bajo tu muérdago 1
Media tarde era cuando Mamen salió al porche principal de la vieja casona. Amaba el sonido de sus botas al pisar la madera, provocando un crujido que se le antojaba armonioso. Mirando a la lejanía, se apoyó en un de las gruesas vigas. Solo en un sitio como ese, siendo el último día del año podía esperar ver el mejor de los atardeceres y puede, que la más espectacular noche de fin de año.
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