jueves, 10 de abril de 2014

Probabilidades (2)


Posesión tras la rendición absoluta. Naya, la rubia de insolente y sexy lunar, dejó su boca rendida para que la loca estadista la poseyera y como lo hacía joder. Incesante, húmedo y profundo. Sus labios y lengua se movían sin necesidad de reconocer a sus semejantes y la nublaba al punto de no saber ni dónde estaban paradas comiéndose la vida que desconocían en un sólo beso.


La intensidad del beso, superada la sorpresa, y su nuca aún sujeta por la mano de ella, la debilitó y soltó el bolso queriendo agarrarse de su chupa. Pero la loca estadista, no lo dejó caer y sintió sobre sus labios la sonrisa sobrada que tanto había deseado en el metro.

- ¿Que probabilidad hay de que al soltarte me cruces la cara?- preguntó sobre los labios que había castigado y que esperaba poder seguir castigando y se enredó a los ojos brillantes de Naya.

- Ninguna...cero- pronunció Naya despacio y tan cerca de sus labios, que ambos se acariciaron en cada letra dicha, rendida al desesperante deseo de enredarse con una desconocida y mañana que su sol saliese por donde quisiese salir. No debía explicarle a nadie porque el sol salía esa mañana por el norte o por el sur, oeste o este, y el temor a lanzarse a lo desconocido aumentaba su excitación. Nerviosa, caliente y deseosa, ahora fue ella la que absorbió con ardor los labios de la otra para en ese punto álgido del deseo de más y más, separarse y tomar su mano empezando a correr tirando de ella.

No había vuelta atrás, no podía haberla si ya había probado su boca y disfrutado de sus besos. ¿Miedo a morir bien besada por una desconocida? Bastante...pero era mucho mayor el miedo a detenerlo todo y quedarse con las ganas de saber...que miedo sentiría al ser follada por una desconocida.

- Estas en forma...joder, ¿quieres hacerme perder la cabeza?- preguntó la loca acosadora sin querer que su pregunta frenase la carrera de ambas. Pero Naya se detuvo y salto sobre ella, sorprendiéndola- Añado ágil y elástica. Confirmado, las probabilidades de que me hagas perder la cabeza superan el cien por cien.

- Jajaja,  y tú no puedes estar callada nunca, ¿me equivoco?- preguntó Naya sin importarle los esfuerzos de la trapecista por mantenerla cogida en brazos a lo que había que sumar, seguir sosteniendo su bolso y no caer estando al borde de la acera. Por suerte una joven morera sirvió se improvisado apoyo- Guau...¿malabarista?

- Todo malabarista es un loco soñador- contestó intentando no mostrar el enfado que estaba cogiendo con la joven morera. O dejaba de balancearse o las tres acabarían en el suelo.

- Y toda loca soñadora tiene un punto de chula, muy ...- dejó la frase a medias necesitando el beso que ya recibía- Uhm- gimió sin disimulo alguno. La loca soñadora con puntito chula, besaba extraordinariamente bien como para estar mucho tiempo sin sus besos. Claro que, ella contaba con la ventaja de ser la cogida y besada. Distinto era la pobre malabarista a la que se le terminaban los ejercicios para mantenerlas en pie.

- ¿Que probabilidades hay de que tu casa este cerquisima?- imposible evitar la caída, mejor dejarla deslizar y sería aún mejor deshacerse del pesado y acapara atenciones bolso de la rubia, pero no era suyo y educada, lo era aunque Naya aún no lo supiera.

- Jajaja, esta ahí mismo- señaló y tuvo que agarrarse fuerte dando un pequeño grito- Cuidado que me matas- la regaño cuando sus pies volvían a tomar tierra y madre mía, comprobó que los muerdos de la malabarista eran aún mejor que sus besos.

- Joder ...encima vives en buenísima zona- soltado el amarre le dio hasta para mirar alrededor y después volvió a mirar a Naya embobada- Re-confirmado, voy a perder la cabeza por ti- pestañeo enamorada y sólo le faltaron los mofletes sonrojados para clavar a cualquier personaje de Disney.

- Uhm...aún me quedan sorpresitas por mostrarte- coqueteo Naya dejando que la corriente de poder que le otorgaba la malabarista le hiciera crecerse. Arreglándole la chupa espero y deseo, una nueva ocurrencia.

- Oh...adiós penilla de cabeza. Godbye my friend... que te vaya bonito.... Chao chao bambina- teatralizo y si, llamo la atención de los pocos viandantes que aún no se habían percatado de la pasional pareja. Provocando nuevas risas en Naya quien otra vez tomó su mano para salir a la carrera. Unos metros y podría dar un portazo a las miradas reprobatorias o curiosas, un portazo y la Naya más conservadora quedaría en la calle pasando fresco, mal apoyada en una endeble por joven morera. Pero olvido que corría tirando de una loca soñadora con infinidad de ocurrencias.

- ¿Llevas suelto?- sorprendió con una nueva ocurrencia. Apenas unos metros más para adelante había un vendedor de cupones. Nuevamente frenada la carrera, Naya la miro sin entender y el gestito con que la premio de alzar minimante una ceja, la hizo querer rugir de puro deseo- Cuando en mi adolescencia le confesé a mi padre que me gustaban las mujeres me dio un gran consejo que estoy a punto, de no seguir- parloteo por primera vez nerviosa. Había empezado el juego en el metro sin por asomo tener la más mínima fe en sus probabilidades. Pero ahora corría de la mano de Naya hacia su casa, donde a café no la iba a invitar. A cada instante pasado con ella, Naya se la figuraba más mujer, quizás...demasiado mujer.

- ¿Que llevases siempre suelto?- preguntó Naya siendo ahora ella, quien llevaba el control de la situación entre ambas. Había algo en la loca soñadora, una pizca de timidez dentro de tanto desparpajo, que era aún más peligroso que su incuestionable atracción física.

- Jajaja- río la loca soñadora encantada con el juguetón humor de Naya- No, fue otro consejo menos práctico- estaba a punto de sonrojarse ante la fija mirada de la rubia mujer y prefirió ser ella, la que está vez tirase de sus manos unidas dirección al puesto de cupones. Llegadas a él, Naya abrió las manos al verle la intención de comprar uno de ellos.

- No me lo puedo creer- murmuró sonriente. Una tipa la vuelve tan loca como para correr entre besos a su casa y ahora, la detiene en un puesto de cupones.

- Deme el que sea...estoy de suerte- hablo con el vendedor y no se cortó lo más mínimo en besar enérgica a Naya. Cualquiera que las viese las tomaría como una pareja corriente en una buena noche, pero en verdad, ni una sola hora llevaban conociéndose. Algo que a las dos, las recargaba cómo si estuviesen enganchadas a una fuerte corriente eléctrica. Excitas, sonrientes y con una increíble conexión entre ambas. Al final, no es el tiempo que pases con una persona es más, el cómo lo pases. Y ellas lo estaban haciendo entre risas excitantes. Comprado el cupón, Sira, la loca soñadora, lo guardo en uno de los bolsillos del abrigo de Naya, quien sonreía por la nueva ocurrencia.

- ¿Me lo das?- le preguntó colgándose de su chupa y cuando sus ojos volvieron a enredarse, se estremeció sin remedio. Los ojos de Sira eran capaces de bailar entre la timidez, lo creída y chula, para ir directamente a quemarla- Dios- exclamó atrapándole la boca con verdadera ansia y Sira encajó el besazo gimiendo contra su boca.

- Joder- impactada por los continuos besos ansiosos de Naya guió como pudo los pasos de ambas rumbo al portal que ésta había señalado anteriormente- ¿Un...un...un hot god no quieres?- preguntó entre guiados besos acojonadita. El portal estaba cada vez más cerca y tras él, debía ser tan chula como había aparentado.

- No, quiero llegar ya al bendito portal- ansiosa y desesperada. Lanzada como estaba no podía permitirse más paradas.

- ¿Ni siquiera quieres saber el consejo de mi padre?- cualquier excusa era buena para detenerse y respirar. Necesitaba oxígeno llenando sus pulmones y conseguir así, calmar sus nervios ansiosos. Estaba a punto de entrar a un portal de manos de una mujer de aúpa y tras él, ya no tendría ocurrencias donde esconder sus nervios de adolescente.

- Ujum- contestó Naya dejando de sujetarla contra sí. Primaba buscar las llaves, abrir el portal y por fin, dar un portazo con dos ovarios- Dime cual era- pidió mirando el reflejo de ambas en los cristales del portal y ahí lo tenía. Los ojos de Sira volvían a variar y en su variación, ganaba una nueva sacudida de auténtico deseo que fue más, cuando Sira busco su oreja, rodeándole la cintura con ambos brazos.

- Me dijo, ten cuidado...hay coños que pueden hacerte perder la cabeza y arrasar con todo.




 

3 comentarios:

  1. GRACIAS, mil gracias, ARTISSTAZA, porque tu DON, no tenga fin y compartas,
    LAS GRACIAS, SE ME HACEN NADA, PARA TI

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  2. ..... HAY CONSEJOS PATERNOS...QUE SON....SON...ABSOLUTAMENTE CIERTOS...MUY CIERTOS...JEEJEJE...COMO HAY SUEÑOS QUE ESTAN ABOCADOS A REALIZARSE....
    ME GUSTA¡¡¡ ES TU LINEA...FUERTE....TIERNA A LA VEZ...HACES BAILAR A TUS PERSONAJES A TU ANTOJO...MEZCLAS EL SENTIMIENTO...LA REALIDAD Y LA CONVIERTES EN UN JUEGO EXCITANTE....BRUTAL..APASIONANTE...SIN TAPUJOS..LO HACES COLOCANDO DE UNA MANERA ''NATURAL'' COMO LA VIDA MISMA ESOS MOMENTOS CALIENTES..DE LOCURA...SI....PERO SIEMPRE..SIEMPRE DENTRO DE ESE MARCO DONDE TODO CABE ...TODO ENTRE....TODO...Y REPITO LLEVAS A TUS PERSONAJES A ENTREGARSE ATRAVÉS DE SENTIMIENTOS...SEAN CUALES SEAN...SACANDO TRAMAS TAN DISTINTAS ..QUE HACEN CAMINAR POR DISTINTOS DERROTEROS PERO TODOS ELLOS A LA VEZ...CON UNA ATRACCIÓN BRUTAL....SII¡¡¡¡

    GRACIAS...........ESCRITORA ....ÚNICA¡¡¡¡¡

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  3. Gracias por dejarnos seguir sumergiéndonos en tú mundo...
    Pato

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