martes, 7 de marzo de 2017

Y lo sabes sueños...4

Otro día de curro a las espaldas y otro camino de regreso a casa, para desahogar el estrés del trabajo a base de insultos a otros conductores, algún bocinazo, frenazo y porque no, alguna sonrisa sobrada al pasar a cualquier niño de papá con cochazo.

domingo, 5 de marzo de 2017

Y los sueños...3

Arriesgando como no lo había hecho, consiguió darle alcance, cuando Merche estacionaba en doble fila en un Colegio. ¿En un Colegio?
- No me jodas..no me jodas-

sábado, 4 de marzo de 2017

Y los sueños...2

Alguien dijo y los sueños..sueños son. Pues que le dieran mucho por saco. Ella no era de quedarse parada saludando apresumbrada a un nuevo sueño que se quedaba en eso..sueño. Ella era más de acelerar tras ese sueño, coger la salida, adelantar la mirada y perseguirlo, como lo hizo hasta enganchar a Merche y su coche en la autopista. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Y los sueños...1

Otro día de curro a las espaldas y otro camino de regreso a casa, para desahogar el estrés del trabajo a base de insultos a otros conductores, algún bocinazo, frenazo y porque no, alguna sonrisa sobrada al pasar a cualquier niño de papá con cochazo.

viernes, 17 de febrero de 2017

María de los Ángeles 26

Las nueve en punto de la noche eran, cuando Angie salía de su casa de la mano de Luka. Ella con vestido azul turquesa de corte clasico pero juvenil. Corto hasta las rodillas y acompañado eso si, por una de sus rebecas. A ojos de Luka, todo un bombón envuelto en una inocencia ficticia que invitaba a incitarla hasta destapar la verdadera mujer que se escondía bajo esa rebeca. Luka a su vez, había optado por unos pantalones rectos y tobilleros, sumado a una camiseta de amplio escote y americana. Aunque el toque que le daba todo su flow, estaba en su barba. La misma que Angie no pudo reprimirse en tocar al tiempo que se derretía por como Luka la miraba.

domingo, 29 de enero de 2017

María de los Ángeles 25

Siendo Maika quien preguntaba por Keko y su madre, a Luka le faltó tiempo y no cervezas, para contarle cómo habían conocido a los pelirrojos y como su amistad se había afianzado en nada de tiempo. Con confianza y las preguntas de toda madre intuitiva, Maika se lo saco todo y después, se dirigió al Estudio de May.