La
mañana para Marina, despejó de lo más clara que había podido
imaginarse. Como si el largo peso soportado sobre sus espaldas, de la
noche a la mañana se hubiese evaporado. De buen humor, la ducha
acabo por despejarla de una noche de sueño a ratos y ni siquiera el
cuerpo de Manu, aún dormido en su cama, la inquieto lo más mínimo.
jueves, 31 de julio de 2014
miércoles, 30 de julio de 2014
112- Emergencias 25
No
fue tarea fácil apaciguar a su hermana Karla y por suerte contó con
la ayuda de su Tía. Presa de la somnolencia que da el abuso de la
hierba, rato después Karla se dejaba caer en la cama vestida. Inés
no intentó convencerla de ponerse cómoda, bastante tenía con
mantenerse a su lado tragando su mismo dolor. Sentada a su lado, se
limitó a hacerle tirabuzones en su pelo, esperando que se durmiera y
cuando creyó que ya estaba dormida, beso su cabeza antes de
levantarse con la intención de ir con su madre.
martes, 29 de julio de 2014
112-Emergencias 24
Enfadada
con Marina o no, como le había recordado Oscar, lo cierto es que a
los primeros correos le siguieron unos cuantos a los que había que
añadir, la remisión de fotos de una a la otra y viceversa, del
especial sobrevuelo del Centro. No suficiente con ello, ambas unieron
el leerse no directamente, por mensajes del grupo de WA, creado por
el Agente Manolo.
lunes, 28 de julio de 2014
112- Emergencias 23
La
pasada en raso, del helicóptero pilotado por Inés sobre el centro
de emergencias, causó diversas reacciones entre todos.
El
sorpresivo mensaje dado por transmisiones de la Presidenta de Madrid,
dejo a todo el personal del centro con la boca abierta. El más
veterano y vivaracho, fue el único que tuvo una reacción rápida.
No podía ser otro que el Agente Manolo, él mismo que sin ver
aparecer a Marina, comenzó a dirigir.
domingo, 27 de julio de 2014
112- Emergencias 22
Un
nuevo día de intensas emociones, para no variar su semana. Si Marina
continuaba así, acabaría acostumbrarse a sus propias subidas y
bajadas. Cuando escuchó al Agente Manolo decir que Inés estaría en
su Centro de Emergencias, el pánico sentido le hizo encerrarse en su
despacho con el corazón galopándole como caballo desbocado. Pánico
de solo pensar tenerla cara a cara. Por dios, la mujer que con
prácticamente dos palabras, le había hecho correrse después
de haberse comido literalmente a un tío, que mientras ella se
corría, dormía en su cama. La sensación de pánico aumentaba si
tomaba conciencia de la cagada al insinuarle justo en ese momento que
no estaba sola y más pánico, si pensaba en todo lo sentido solo
escuchándola.
viernes, 25 de julio de 2014
112- Emergencias 21
No
era necesario más de tres mil horas de vuelo, para saber que
estrellándose contra un muro de hormigón, da igual con que tipo de
helicóptero lo hagas, te acabas haciendo daño. En esta ocasión,
del silencio mutuo entre ella y Marina, Inés no dijo nada. No lo
hablo con su hermana, tampoco con Encarni y menos con su cita semanal
en la azotea del Hospital, Manu. Aunque escuchándolo a él, podía
escucharse así misma.
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