viernes, 12 de diciembre de 2014

112- Emergencias 108

Estando Lucía con ellos, no esperó más para mover sus contactos en el Hospital para que le hicieran en ese mismo momento el pre-operatorio a su hija. Mentiría si no dijese, que le costó horrores pasar por su lado sin abrazarla. Pero antepuso la necesidad de hacerlo todo rápido y que su hija se pudiera ir a casa pronto junto a Inés. El día y las ilusiones de todos se habían roto en esa consulta y lo increíble, es que Inés seguía respirando con normalidad. Si, no se había asfixiado cuando aguantó sobre si la mirada más dolida de Marina. Tampoco, cuando Lucía y Fran se despidieron para comenzar a prepararlo todo y tuvo que verla llorando abrazándose a Laura y tampoco, cuando Marina cambió los brazos de Laura por los de ella, para decirle:

jueves, 11 de diciembre de 2014

112- Emergencias 107


El estancamiento de peso evidente en Marina, las llevó a adelantar la visita a su ginecólogo. Realmente preocupada por su estado, Marina le pidió a Inés encarecidamente que nadie se enterase. Le apetecía cero, que todos estuviesen pendientes de esa visita, sin caer en que, las mismas comunicaciones que los mantenían al tanto de todo de la vida de cada cual, serían su enemigo ese día.

martes, 9 de diciembre de 2014

12- Emergencias 106


Mucho, demasiado tal vez, llevaban sin saber de la pareja protagonista de los últimos días. A Inés se la comían los nervios por saber que tal les iba, aunque que ninguna apareciera vía internet en cualquiera de sus formas, daba una ligera idea. Ella nerviosa queriendo saber y por igual Karla, normal entonces que estando pasando la tarde juntas en casa de los padres de Nacho, ganase el gamberrismo de Inés. Así ni corta ni perezosa, con la compañía de su hermana, de Nacho y de Marina, se arrancó destrozando una balada como pocas.

lunes, 8 de diciembre de 2014

12- Emergencias 105



Lucía no dormía, no podía hacerlo si tenía sus alas entre los dedos. Lo que hacía era coger el móvil para escribirle: Yo también, te quiero. Son solo dos palabras y no sabes como llena sentirlas.
Letras que en su día las unieron y que en el caso de Laura, no obtenían los
mismos resultados. Puede que porque entre ella y Xavier, las letras no habían jugado ningún papel. No se habían conocido por ellas, apenas se habían comunicado mediante ellas y tampoco, es que a viva palabra, les hubiese ido mejor con ellas. En ese punto, Laura se achacaba para ella toda la culpa. Había caído sobre Xavier, con demasiada exaltación. Fenomenales polvos, cenas de puro exhibicionismo y nada más. No porque no quisiera, sino más bien, porque solía vivir la vida tan deprisa y rápido, que en el camino dejaba momentos por los que ahora mataría.

jueves, 4 de diciembre de 2014

112- Emergencias 104

Las disculpas de Lucía a voz quebrada de impotencia, prácticamente desnuda entre restos de lechuga y copas de vino rotas, no fueron bastante para esquivar los ojos de halcón herido a traición con los que Susana la estaba mirando. Si no los conociera tanto, sino supiera de sus variaciones, no se habría agarrado a la encimera con auténtico pánico, adelantándose a lo que por la boca de Susana iba a salir.

martes, 2 de diciembre de 2014

112- Emergencias 103

No sufras, a mi me alborota igual”, fue uno de los tantos pensamientos de Lucía tras la llegada de Susana. Nela se volcó en saludarla, como ella deseaba hacer, aunque en teoría la seriedad con la que la piloto había llegado, no invitase a ello. Pero si, la alborotaba al extremo de no poder prestar atención al simpático vecino con el que compartieron ascensor.
- Coño, si se queda esta noche, subiros si podéis a cenar y os preparo unos pinchos vascos de quitar el sentío. A mi mujer le encanta y ya sabes tu Susana, lo que es mi Mari para los fogones- poco o nada  a lo que el buen hombre hablaba y les proponía.