Veamos en pocas líneas, como continuará esta historia, repito cuidado que lleva spoiler.
jueves, 7 de agosto de 2014
112- Emergencias 31
El
cambio de Inés, no paso desapercibido para ninguna. Laura rápido
interrogó con la mirada a Marina y ésta solo abrió la boca
impotente. Así las cosas, Inés salió la primera, seguida por una
Marina que se mordía la lengua, auto-imponiéndose paciencia
infinita con ella, dadas las circunstancias y tras ellas a la par,
Karla y Laura.
-
Pufff, por si no tienes amigas lesbianas, te aviso...estas ante su
primer bollo-drama- le comentó Karla, resguardándose bajo su
abrigo. La noche en la sierra se presentaba invernal. Laura no la
entendió y como decía Karla, no tenía amistades cercanas
lesbianas, pero con Marina con un pie en la otra cera, bien valía
informarse.
miércoles, 6 de agosto de 2014
112- Emergencias 30
-Genial-
pensó Marina con Inés pegada a su espalda. En teoría mirando a su
Tía, como no en silencio, sin importarle que en solo dos veces,
estaba consiguiendo que adorase esa posición. Los silencios de
Susana y sus misteriosas miradas, empezaban a causarle absoluta
curiosidad. Inés en todo este tiempo apenas la había nombrado, pero
viéndolas, diría que su vínculo era sumamente especial e íntimo.
Cuando parecía acostumbrarse a su nueva adoración, Inés terminó
de unirse a su espalda.
martes, 5 de agosto de 2014
112- Emergencias 29
A
Marina no le quedo ninguna duda de quien era la mujer que se apoyó
en el marco de la puerta, ante sus palabras, con una sonrisa de lo
más idiota. Sentir como la miraba de arriba a abajo, no la achico lo
más mínimo e incluso, pudo notar como las uñas le crecían.
lunes, 4 de agosto de 2014
112- Emergencias 28
-Iba
a besarla, iba a hacerlo...joder- fue el pensamiento que atenazó a
Marina, durante todo el trayecto hasta la casa familiar de Inés.
Podía engañarse o podía tomar consciencia, como hizo. Si Encarni
no hubiese entrado llamando a Inés, la hubiera besado y lo hubiese
hecho con todo. El llamado de Encarni no era más que para pedirle
las llaves de la casa, a la que ahora se dirigían, con la intención
de prepararla para alojar a las personas más cercanas a la familia.
En esa casa, esperarían las horas necesarias para recoger las
cenizas de su madre. La cariñosa y afable Encarni, aquella que le
mandó su foto por correo, conducía sin dejar de hablar a la Tía de
Inés, que en el asiento trasero, parecía tan pérdida como ella.
viernes, 1 de agosto de 2014
112- Emergencias 27
La
confirmación de Manolo, de que la mujer que se sacaba la melena por
encima de la americana, era Inés, cortó en seco la respiración de
Marina. A solo unos pasos y sin haber visto su imagen por completo,
Marina la reconoció en cada gesto. Agobiada se subió las mangas de
la americana, mientras el caballero, de laboral luto, le explicaba
algo. Nerviosa, seguro por las decisiones a tomar, busco las gafas de
sol, primero en la americana, después en el escote de la camiseta,
de ahí a sus ajustados jeans de color negro y entonces, quiso
atusarse la melena y ahí estaban sus gafas, usadas como diadema.
Angustiada, ahora pudo observar como resoplaba e inmediatamente
después escondía sus manos en los bolsillos traseros de sus jeans.
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