martes, 27 de diciembre de 2016

Otro cuento de Navidad 2



It doesn't show signs of stopping.  And I've bought some corn for popping. The lights are turned way down low- Let It Snow! Let It Snow! Let It Snow!  Jajaja puta NAVIDAD. 
 
Lo peor es que cuanto más me acerco al bendito restaurante, más me apetece la Navidad. Sería una pasada que esta noche nevase. Llegar a ELLA justo cuando los primeros copos culminaran el dibujo de Navidad en las calles. Me acaba de adelantar un Papa Noel en bici…OLE TU.

Ole todo aquel que vive estos días con el corazón latiéndole de ilusión, ole por aquellos que respiran felicidad por unos días, por los que se vuelcan en ayudar, por los que respiran esperando una sorpresa que de por bueno todo un año, por los que se esfuerzan para que los niños la vivan ajenos al resto de mierdas y a los polis y sus controles antialcohémia que pueden joderme la noche. Déjame pasar primo…que es NAVIDAD.

Ha debido colar mi cara de prima total, porque no me han parado. Me empiezo a acojonar. Mantener una relación con alguien, sea cual sea esa relación, es un pacto. Un pacto que no debe quebrantarse y que parte, del consentimiento de dos partes a ejecutar un algo que luego, no puede ser utilizado en contra del un@ o del otr@. BASTA.

La cobardía es un arma letal. Pero tiene un poderoso antídoto; el gintonaco que me he pedido nada más llegar a la barra del restaurante. Era eso…o morir de un infarto en un restaurante, donde en teoría nadie me espera, ni me conoce. PARA CABRON.

No me atrevo a girarme y es a lo que he venido. Si quiero saber si está aquí, debería girarme distraída y tratar de localizarla en alguna mesa…pero que va. Aquí estoy cual sabueso, como si olfateando yo pudies..ESTA AQUÍ. JURO QUE LO ESTA.

No puedo equivocarme, si su olor es algo que llevo impregnado en mí. Como un soplo de aire fresco o como un tiro de algo imprudente… lo he sentido; está aquí. Debería de moverme, de buscarla, de encontrarla…pero al galope salvaje de mi corazón se le une ahora una inmovilidad extrema. Por no poder mover, ni los músculos de mi cara. Nada, cero..cago en…SE ME VA.

Paso, pero que paso mucho de todo. Se del temor que me atenaza. Primero la intromisión en su otra vida, después que su otra vida pueda estar aquí. Pero...¿quiénes son los llenan los cementerios? LOS VALIENTES.

Esos que arriesgando la cara y peor, su pobre corazón…dejan la barra de un bar, se giran, olfatean, buscan…y encuentran. Podre haberla visto de espaldas en contadas ocasiones, pero juro en este mismo instante que la miro entre la neblina de los focos y el mover de gente, que la reconocería dirigiéndose a unos aseos y…LO HICE. 

Alguien en alguna película juró; "Aunque tenga que matar, engañar o robar, a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre." Pues yo juro que no me iré de este restaurante, sin arrancarle un beso.

2 comentarios:

  1. Ains.. Si tod@s fuésemos así de valientes y decididos, en fin

    P.d Gracias gemo, me encanta este cuento de Navidad, esperando más

    Besos
    Di

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  2. ...... sueños....la VIDA esta llena de sueños...de '''momentos''' que pueden llenar luego una vida entera....sueños...que para querer alcanzarlos....conseguirlos....hay que serlo....hay que ser valientes...dar la espalda a la cobardía y serlo....valiente...
    Y aquí ...aquí hay quien los busca....quien quiere correr tras ellos....y seguro...segurisimooo que hay quien espera ...espera para que la rescaten de una vida y entre en esos sueños...
    Escritora....gracias.....por ¡¡¡tanto¡¡¡¡

    celeste-negro....

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