miércoles, 5 de noviembre de 2014

112- Emergencias 90

Como duelen tus ojos
cuando miras despiadada,
como duelen tus ojos
tienen mil puntas, puñales y cerrojos
como me duelen tus ojos...

Era la canción que mal tarareaba Nacho, mientras Marina en su obligado reposo se subía por las paredes. Iba para cuadro semanas de ese reposo y la casa se le caía literalmente encima.
¿Lo peor? No encontraba razones para quejarse. Ninguno de los suyos había dejado de estar pendiente de ella, gozaba de la compañía de Inés prácticamente las 24 horas del día y no podía ni pensaba, en quejarse de como todos y cada uno de ellos, se estaba volcando en entretenerla. Y de entre ellos, debía destacar a Xavier. En tantos días de encierro y ratos compartidos, sentía que por fin habían roto la extraña tensión física que habían arrastrado hasta el presente.  Extraña porque no se le hacía natural recibir un caricia de él o un simple mimo, tampoco ayudaba el temor de que a Inés pudiera sentarle mal o simplemente que a ella misma no le habían apetecido esas muestras con Inés delante. Y tampoco es que fuese solo cosa suya, podía apreciar lo mismo en Xavier. Por eso dicen que la vida es muy "joia", olvidando que también a veces, ayuda.
Porque el chispazo definitivo que provocó la subida de tensión para acabar paralizando todo fluido eléctrico entre ellos, fue de lo más natural y contó, con la estimable ayuda del mismo que ahora mismo, la maquillaba destrozando la canción de El Barrio. Nacho y su empeño en participar en todos los concursos habidos y por haber, de futuras mamas.
Tras ganar pañales por un año gratis, ahora quería concursar para conseguir un año gratis de productos de alimentación   infantil de una conocida marca. Concurso que ganaría, nuevamente la barriga más original. Para ello, Nacho no dudó de aprovechar el descanso de Marina, para probar sobre ella infinidad de dibujos. Vale, no podían ser dibujos clásicos y después de muchas vueltas y mucho dibujar la barriga, encontró el dibujo que más le iba al bebé que para él sería el ganador.
- ¡Un pájaro!- exclamó yéndose como loco a por su tablet a buscar justamente dibujos de aves, dejando a Marina con la toallita para limpiarse a medio coger. Como no quererlo, si era lo más. Aunque, para Marina era oír hablar de pájaros y sentir escalofríos al momento. De nuevo la ilusión con la que Nacho comenzó a mostrarle dibujos, la hicieron olvidarse de esos escalofríos sentidos e incluso, miró hacia la ventana, esperando ver a su gorrión favorito. Curiosidad o no, éste ahora la visitaba en una de las ventanas del salón, donde ahora más que nunca hacían vida- Lo tengo, pero es muy grande, llegará hasta tu monte de venus, si lo tienes depilado claro- la sobresaltó Nacho, regresando al dibujo en su barriga- Probemos, quitate las braguitas- con absoluta confianza se lo pidió y con la misma, Marina se las quitó para después, acabar de quitarse la camiseta. Estar desnuda con Nacho era tan natural como hacerlo con Inés, menos calentito sin duda, o como con Laura, aunque más libre, Nacho no le sacaría ningún defecto cosa que Laura, pudiera ser que no o más bien, si.

- ¡Dios!- exclamó al sentir algo de fresco al quedarse desnuda- Inés tiene la casa a temperatura de incubar pollitos- le dijo en una queja, que le hizo estremecerse. Fran, su ginecólogo estaba siéndole en sus visitas y revisiones, tan sincero como ella quería. Así, pensar en incubadoras , empezaba a formar parte de su más próximo futuro.
- Yo hay días, que le veo cara psicópata- apuntilló Nacho, buscando la broma sobre Ines, mientras trasteaba entre sus acuarelas.
Y fue por esa alta temperatura, que Inés al salir al jardín había dejado la puerta abierta. Algo de ventilación que constataría entrando en la casa termómetro en mano, cada cinco minutos. Según ella y sus estudios en la materia, la casa debía mantener una temperatura constante de 24 grados, ayudando así a que Marina mantuviese la temperatura perfecta para que pajarito se sintiera en un auténtico SPA. Uno más de los controles casi obsesivos que la llevaban a tener la cara que Nacho decía. Aunque era eso y otras cositas.
Puerta abierta, Marina desnuda siendo pintada por Nacho y Xavier llegando a la casa. El pobre lo hacía ni más tranquilo, pensando en como a Marina le gustaría que le hubiese comprado la última novela de Javier Sierra e Inés, rebuscando en el trastero cualquier cosa que la entretuviera por el bien de su relación, según consejo vía mensaje de su Tía.
Mensaje escribiéndose de Susana a Inés: ¿Que cojones estás liando? Me ha dicho Lucía que el domingo los echaste a todos de la casa. No me vengas con excusas. Marina es una mujer acostumbrada a estar todo el día sin parar y de repente tiene que estar guardando reposo. No la puedes agobiar, ni encerrar, ni sobreproteger, ni excluir, ni
Mensaje de Inés a Susana: Pues si que lleva rato esto diciéndome que estás escribiendo... Te lo resumo: yo no fuí, jijiji te digan lo que te digan, yo no...sería otra que se me parezca o k ases?
Valeee, intentó escaquearse pero no pudo. Más que nada por whatsapp no permite borrar lo que has escrito y te toca estar como tonta dándole al delete. Obvio, Susana le dió a enviar y la bronca llegó. Pues así, tratando de mantener a ralla su psicopatía por controlar al extremo el reposo de Marina, fue que Xavier vió la puerta abierta, dio dos toques suaves en ella y se adentró en el salón dividido hoy día, para seguir caminando y quedarse absolutamente loco, al ver a Marina desnuda.
Igual de extraña que había sido la tensión física mantenida con ella, fue para Xavier ver una imagen tan única y bella de Marina, sin que nada sexual entrase por sus retinas. Enamorado de sus formas, del color de su piel, de la armonía entre sus pechos mas abultados y la barriga por igual abultada. Por parecerle bonito, hasta el ombligo pérdido se lo pareció. Ausente, como cuando te subes a un acantilado y bajo de ti, la fuerza del mar se arremolina en hipnóticas olas, así se quedó, mientras que Nacho dejaba de dibujar y Marina sonreía.
Como no sonreír, el padre de su hijo, ese fortachon del norte, estaba parado en su frente con un mágico hilo de brillo en sus ojos que al encontrarse con su mirada, dejó escapar unas lágrimas que a Marina le supieron a ese amor distinto, el que te llega con la fuerza de la naturaleza. - Joder...es..estás.. Uffff- imposible para Xavier articular palabra y la sonrisa que le estaba regalando Marina antes de abrazarse a él no es que le ayudase a calmar su emoción- Ahora si que me lo creo...vamos a ser padres.
- Si- tan emocionada como él se mostraba, Marina se miró en sus ojos y los dos estallaron en pequeñas risas, mojadas por lágrimas de auténtico amor. Y así, con Nacho deseando abrazarse a ellos, es que volvió Ines y su psicopatía.
- La madre que quiso cordero y no encontró en el mercado. Ha bajado demasiado la temperatura y ni caso le hacéis al chivato- como psicópata protege pajaritos y mamis, ni caso le hizo al abrazo entre Marina y Xavier, con la primera desnuda y cuando lo hizo, fue para contagiarse de la emoción que ambos transpiraban. Moqueando, no dejó su ramalazo psicótico y fue a por la camiseta de Marina, sorbiendo por la nariz. Algo que estaba a punto de provocar la carcajada de los tres que seguían sus histéricos movimientos. Vale, debía dar una excusa para su llanto o los tres se le echarían a reír en la cara- Me pega su alteración hormonal por la saliva, no lo digo yo snif...lo dice Hoy Mamá- les decía sin entretenerse nada. Puesta la camiseta a Marina, ésta le daba un sentido beso pero después verla coger las braguitas y agacharse delante de ella.
- Ni de coña...ya me las pongo yo- protestó Marina y a todos se le subieron las cejas en modo alerta, mujer embarazada en reposo absoluto enfadada. ¡Danger!
- Sush...tranquilita- insistía Inés pero entonces si, Marina le daba el empujoncito necesario para que ella cayera de culo, ante las risas de Nacho.
- Ya se las pongo yo- le dijo Nacho queriendo quitarle las bragas a una Ines, que se empeñaba sujetándolas.
- Déjalo a él, pero vamos que yo puedo, que no estoy inválida- más cabreada se lo exigió Marina, sin querer llegar a decir porque le enfadaba que fuese Inés quien se las pusiera, pero claro...
- ¿Pero por qué yo no?- no cesó en su insistencia Inés y así...
- Porque con ellos no tengo ninguna vida sexual que cuidar, odio que me  veas así... Joder ya.
¡Danger! ¡Danger! ¡Danger!
En el día presente, Marina no estaba desnuda y tampoco enfadada, sólo había algo que se le parecía a esa mañana. Nacho no la dibujaba pero si la maquillaba, tras regalarle un kimono con el que lucía espectacular. - ¿Solucionasteis vuestra cosita?- maquillándola, Nacho aprovechó para cuchichear con ella, al haber sido la propia Marina quien le contase ciertos problemillas con Inés en la cama.
- Jajaja siiiii- le contestó eufórica Marina- por fin, si- prosiguió sin poder evitar recordar como se había dado.
Desde que le dieran el alta ambulatoria para guardar el reposo en casa vigilada por la psicópata de Inés y el resto, había sido imposible mantener un encuentro sexual con Inés. Al principio por ella misma, su situación no era la ideal para tener ganas de mucho. Había pasado por culparse al tomarse a la ligera los síntomas que había ido sintiendo, después el temor a que cualquier alteración le provocase el parto y al final, acostumbrarse a vivir con ese temor. En ese punto, volvió a buscar a Inés, pero en cuánto el beso que se daban se humedecía tomando fuerza, Inés lo detenía con cualquier excusa hasta que soltaba sus temores.
- No podemos...hay que aguantarse no pienso provocar nada que pueda hacerle daño a pajarito.
Pero los días fueron pasando y no es que Marina quisiese un polvazo de morder almohada a base de bombazos, no. Pero si, un ratito de tocarse, de acariciarse y de tenerse al fin y al cabo. Necesitaba a morir un ratito íntimo con ella, que no solo su boca hablase de quereres y si, lo hiciera todo su cuerpo. Y no fue tan difícil como supuso, le bastó sacar su raza innata y tirar de la mujer fuerte y decidida que enloquecía a la piloto.
Claro que, antes quiso allanar el terreno. Algo que supuso tendría fácil.
Primero fue coger toooodas las revistas sobre embarazos de las que Inés se había hecho fanática y recortó todos aquellos reportajes que hablaban de lo saludable que era para la madre biológica y su bebé, el seguir con una vida sexual sana . No pasó por alto, al hacerle su propia revista, colocarle en primer lugar aquellos que hablaban de sexualidad en embarazos complicados. En segundo lugar se cuidó de alejar a Inés provocando su anhelo. Tercer paso, que su piel brillase y oliese a mujer, que era lo que por encima de todo seguía siendo, tercero vestirse con un camisón transparente de lo más sugerente, regalo de Laura, con el que procuró pasearse con disimulo delante de Inés y cuarto, dejar en un cajón de la mesita un kit de supervivencia por si algo fallaba.
OMG, con tanta preparación la que llegó ardiendo a la cama para en teoría ponerse a dormir fue ella. Que si los rocecitos provocados con Inés, que si las miradas de ésta y sus suspiros ante cada uno de esos roces, que si sentir su mirada a hurtadillas, sumado a la evidencia de que Inés llegaba como ella a la cama, fue demasiado como para no querer comerle la vida. Pero ¡Ay amiga!, no había contado con el poder de auto-convencimiento que había adquirido Inés en ese tiempo. Firme y decidida en no caer en pasiones carnales, se había puesto el pijama más desastroso que todo ser viviente guarda pensando en tirarlo. Por igual, se había puesto las gafas de lectura de Marina, lo mismo conseguía ceguera momentánea, pero ¡Ay amiga!, no estaba cayendo en que el olor que inundó la cama al meterse en ella Marina, le haría querer llorar, porque más no podía desearla. De tanto, dolía ya.
- Cielo, ¿vas a leer?- acomodándose bien cerquita de ella, Marina tiró de toda su artillería pesada. Esa tonalidad tan íntima que había empleado, sonaba a locura para Inés.
- Siiii- enérgica de más, le respondió Inés. Pensando muy seriamente en que en ese momento, debía estar pagando ser muy hija de puta en otra vida.
- Genial, cielo- siguió con su plan Marina, parecía dejarla pero bien que se arrimaba, un pie aquí, una mano allí, algún beso que caía y el grito de victoria en silencio al ser consciente de la rigidez de la piloto.
Leer hasta la letra pequeña de la publicidad de la que esas revistas iban cargadas, esa era la orden que Inés se daba pero madre mía que. difícil. Al infierno de tener a Marina pegada a ella de lo más sensual, se le añadía las fotos de...¿sexo?,  pasar página fue la siguiente orden que siguió y volvió a seguir porque o ella se estaba convirtiendo en una enferma del sexo por no tenerlo o ahí no había más que eso.
- Jijiji, hay que ver lo que vende el sexo, ¿que no?- tiró la revista a tomar por saco y se posicionó en la cama en postura "morten". Tan rígida que solo le faltaba crujir como un viejo velero ante las caricias de Marina.
- Normal... Cielo- insistía Marina en hacerla transpirar y creerse un vampiro al que dejan encerrado con una jarra bien llenita de sangre fresca. Sufriendo a más no poder. No sólo era su voz, su olor, sus caricias, también era sentir esa calidez de su cuerpo distinta que invitaba a abrazarla y transpirar más, porque al abrazo le seguía un beso que se enredaba entre gemiditos placenteros y exagerados de Marina, que a Inés le hacían agarrarla del culo buscando no desquebrajarse pero entonces era peor, porque Marina rompía el beso entre sus bocas para torturar su cuello. Ahora no sólo gemía Marina, lo hacía también ella y así difícil controlar sus propios impulsos. Del culo al pecho de Marina viajó su mano y stop. Demasiado para no morir cardíaca.
- Marina- la nombró pasándole la pelota. Que fuese Marina quien parase pero ¡ay mare de dios!, sus manos no esperaron la orden de nadie para esquivar el camisón de Marina y WTF. No hallaron ropa interior que sirvieran de barrera y así, en nada sus dedos palpaban  auténtico queroseno de su particular Mykoyan- Tran...tra..tranquilitas, ¿no?- pérdida la batalla quiso asegurarse que estarían bien.
- Ujum...déjame a mi- le pidió Marina y ya no hubo más vueltas que dar, hasta que le tocó ser a ella quien recibiera caricias certeras. Con Marina desatada tras alcanzar el climax, el miedo al verla tan agitada y dispuesta pudo con ella, como la misma Marina había supuesto- No va a pasarnos nada, tu solo disfruta- insistió llegado el momento Marina y ¡Sorpresa! A los dedos de Marina, que se movían igual que siempre de rico, se les había unido un pequeño juguete que dejó a Inés con los ojos bien abiertos- Jajaja, sush...disfruta.
- Ayyy...siiii, uhm...ahm...ayyy- disfrutando como le pedía Marina, Inés poe fin se derretía sin olvidar su buen humor- Lo mismo el bicho éste también funciona para la espalda.
Hoy, recordándolo al contárselo a Nacho, a Marina le entraba la misma risa, contagiando a éste hasta que un olor les hacía olfatear a los dos, encontrando indicios evidentes para que por igual ambos mirándose se preguntarán...¿barbacoa?

Y si, barbacoa era y explicación para ella tenía Inés.


11 comentarios:

  1. Bueno, ya pasaron una nueva fase, y otro mes que gana pajarito. Sensacional como se apoyan entre ellos y se cuidan, y esa Inés sobreprotectora.

    Gracias.

    A.

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  2. Joe, con cada trozo te superas, a cual más tierno. Me encanta la forma en la que todos están protegiéndose y apoyándose mutuamente.
    Ahora nos toca saber mas de Lucía y Susana, jeje, es que no lo puedo evitar, son mis preferidas.
    Gracias por el trozo.
    L.a.c.e.r

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  3. MUERO DE AMORRRRRRRRRRRRR!!!!!!!!!!!!
    todas, son especiales, las 4 historias, ninguna más que otra, porque todas dependen entre sí, y ESE, es el GRAN Y MARAVILLOSO, REGALO que nos das con EMERGENCIAS!!!!!!!!!!!!
    GRACIAS, y ya, contigo, NADA, te hace justicia, por tanto como das!!!!!!!!!!!!
    ARTISTAZAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

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  4. que triste dois dias sem gemo
    brigoninha

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    1. cada vez es más largo el fin de semana, que le vamos hacer...

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  5. Veo que el embarazo es muy movidito y largo segun para quien..jajaja
    pero en fin..todos ayudan como pueden aunque Marina pierda los nervios de vez en cuando..a lo unico que puedo ponerle algun pego es que a Marina
    ..aunque fueran pareja..es que Nacho la vea desnuda y otras cosas..jaja
    Si fuera mi mujer no la tocaria nadie..y menos su pareja anterior..otra cosa esque quiera ver como evoluciona el niño...Mira Gemo..me estan llamando por ahi detras..¡¡antiguaaaaa¡¡...jajaja...Y yo digo...si..en ese aspecto no soy nada liberal niña...jajaja

    Te sigo...Divina-Wilson

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    1. ...... MI QUERIDA DAMA...
      SEGURO QUE NADIE TE LLAMA LO QUE PIENSAS....SEGURO QUE NO....PORQUE EN CADA MUJER ENAMORADA HAY UN POQUITO DE POSESION DE ESA QUE SABE BONITA ....DE LA QUE NO DAÑA...DE ESA QUE TE DICE....QUE DONDE TU PUSISTE UNA CARICIA...NO CABE NINGUNA MÁS...NI SIQUIERA UNA MIRADA...
      UN PLACER..........
      CELESTE-NEGRO

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  6. ........ ¡¡¡ TANTO¡¡¡ TIEMPO ESPERANDO.....TANTO....DESEO CONTENIDO...TANTAS GANAS GUARDADAS....YA NO PODÍA SER BUENO¡¡¡ JIJIJIJI MENOS MAL QUE MARINA...ESA MARINA¡¡¡ ''''ACORTO DISTANCIAS'''.....BUSCO ENCENDIDAS SOLUCIONES....DESAFIANDO CUALQUIER ARGUMENTO QUE...QUE....INES PUDIESE INTENTAR PONER....CLARO QUE DE NADA SIRVIO...JAJAJAJAJA ¡¡¡¡GENIAL ESCRITORA¡¡¡¡ GENIAL¡¡.
    .... Y ES QUE...CUANDO EL DESEO ARDE...EL FUEGO ARRASA CON TODO....CON TODO...E INTENTARLO UNA Y OTRA VEZ NO HACE MÁS QUE AVIVARLO....POR ESO EL RESULTADO ES...ES....EL QUE ES.....Y MARINA EN SU EMPEÑO...OBTUVO EL ''PREMIO''' JIJIJIJIJI....Y LA RENDICIÓN DE '''SU PAJARO LOCO''''...

    GRACIAS.......ESCRITORA......SIEMPRE.

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  7. .... AHHH.....ESCRITORA....
    DE NUEVO SE ME PASO....LO SIENTO.¡¡ SERA LA MADRUGADA¡¡
    LA DE ARRIBA.....SOY YO
    CELESTE-NEGRO.

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  8. No era necesario que te idetificaras Celeste..tu escritura y tu estilo es
    unico..personal e intrasferible.....
    Cuando se te lee sabemos que es la Dama del Lago deslizandose por ese mar de la tranquilidad..jajjajajaja
    un placer leerte niña....
    Ahhh y de acuerdo con lo escribes...en todo....besos...

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  9. Perdon..la de arriba soy yo...Divina-Wilson..jaajajajjajaja
    ¡¡ Me partooooooooooo¡¡..jajaajjaaja

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