lunes, 22 de septiembre de 2014

112- Emergencias 64

Caminos con baches, a veces más hondos, a veces más pequeños y otros remendados con capas de alquitrán, que se agrietan a la larga. Ese podía ser el camino de Karla. Una carretera convencional para la que nunca hay presupuesto. Un remiendo aquí, otro allí y en cuanto cae una buena tunda de agua, socavon de la leche.


Puede ser normal, si con sólo nueve años pierdes a tu padre, que no sólo es padre, es tu ídolo, tu primer amor y en ocasiones, hasta tu juguete preferido. Nada extraño, si a una pérdida tan grande, le sumas que tu madre no consigue afrontarla. Que se hunde cada dos por tres en largos periodos de depresión y con sólo doce años, tu hermana mayor se marcha a conseguir sus sueños y te deja ahí, rodeada de llantos que tú no puedes acallar. Probable es, que en tu camino se crucen ciertas amistades no recomendables para una cría y que en ellos encuentre la evasión que no sólo busca, sino que necesitas para continuar respirando.
El remiendo, siempre venía siendo el mismo, su Tía Susana. Era ella quien la sacaba de la basura, ella quien a periodos se la llevaba lejos de su madre o incluso se quedaba con ellas. Pero remiendo no sana ni remedia. Es un parche que te permite continuar camino, pero que no te puede evitar nuevos baches.
El fallecimiento de su madre, era mucho más que un bache, y ahora sentada en el suelo y apoyada en el sofá donde su Tía veía televisión, podía recordar uno de tantos remiendos de su Tía.
---
Una nueva fiesta que terminaba con ella tirada en cualquier sitio, como una puta colilla inservible. Y otro amanecer en que su Tía acudía por ella para sacarla de donde fuese y llevarla con ella a Torrejon. Era increíble como de rápido, el remiendo surtía efecto. Running con ella por la mañana, asistir a clases en la misma base aérea, que su Tía día a día le dejará eligir el menú de ambas, película tonta para echar la siesta, después algún paseo y noche con los extravagantes amigos de su Tía. Era como pasar de estar metida en un cubo de basura a una suite en el puto Ritz. Todos la tomaban en cuenta, se preocupan de sus estudios, de su forma física. Joder, hasta de su lectura y a Sofía le encantaba el hip-hop para desesperación de Susana.
Remiendos que terminaban con un nuevo vuelo de su Tía.
- Karla sabes que me encanta tenerte aquí, pero...
Mentira, para una adolescente de la boca de su Tía solo salían mentiras.
- Tu madre quiere que vuelvas.
Más mentiras, a su madre solo le preocupaba ir a dormir al cementerio e Inés. Nada más.
- Yo debo salir para Haití, y no regresaré hasta que hayamos ayudado allí.
A sus mentiras le sumaba sus incumplimientos de palabra. Su Tía seguía volando, a pesar de sus ruegos para que lo dejase. Pero si a su madre no le importaba, como le iba a importar a su Tía. Además, ésta contaba con la ayuda de Sofía.
- Es piloto...no sabe hacer otra cosa, Karla. Karla...Karla vuelve.
Que se jodieran buscándola, porque más jodida que ella no iban a estar nunca. Pero la escapada, no era eterna y acababa con ella llorando entre los brazos de su Tía.
- Lo único por lo que me gusta que seáis piloto...es porque oleis como Papá.
Volvía la calma, trataba de entender su trabajo como decía Sofía, volvía con su madre que habiéndola extrañado la recibía mimosa. Entre tiempos Inés y sus aventuras cómo piloto de rescate, regresaba su Tía...y la adolescente con problemas de conducta que era, no llegaba a entender los sacrificios de esa mujer, ni escuchándola hablar con su madre.
- Susana...Sofía tiene razón, o estás volando o con nosotras. Apenas tienes tiempo para ella.
- Bien que lo sabía, no le mentí...mi vida es así.
- Estoy mejor, Susana...ahora viene Inés unos días...vete con Sofía a cualquier sitio, contentala.


----
Ahora sentada en el suelo, podía comprender la forma en que aquel día, Susana miró a su madre. Palabras, solo palabras para tranquilizarla. Pero aquella misma noche, su madre volvió a la tumba de su padre a la hora exacta en que su avión fue derribado, como cada noche. No estaba bien como le había dicho y Susana lo sabía. Pensando en ello, buscó la mano de su Tía, igualito que en otros tiempos, con la mente puesta en aquel día.
- ¿Que sabes de Sofía?- le preguntó mordiéndose los labios, con su pregunta había asustado a su Tía, seguro que estaba a punto de dormirse- Jaja, te estabas quedando sopa.
- Jrums- gimió desperezándose Susana, sin olvidar darle una pequeña patada- Menos mal, que Inés no está...ya no tengo edad para éste sofá.
- Te ofrecí mi cama anoche- le recordó Karla, quedándose con como su Tía, esquivaba el tema Sofía.
- Babeas durmiendo, no se cuando te lo vas a creer- bromeó con ella Susana sonriéndose por dentro. A Karla no se la había a dar tan fácil.
- Eres escrupulosa y claramente exagerada y va...no me dijiste de Sofía. Vi en Face...que está en plena lucha por el ébola- le tocó insistir a Karla subiéndose al sofá con ella.
- Pues ya sabes como yo- continuó esquivándola y era una delicia, ver la impaciencia innata de Karla apoderándose de ella.
- Venga ya...- exclamó Karla desesperándose como irónicamente esperaba Suena que hiciese. Pero la mirada de su sobrina sobre ella, pidiéndole en verdad saber, le hicieron hablar, cuidándose eso sí.
- He estado muy liada y ya sabes sus horarios allí, es de locos conseguir compaginarnos- le dió la excusa más fácil. Preferible a contarle que se pasaba horas pegada al móvil, pero no hablando con Sofía.
- ¿Liada?- se preguntó Karla. Para Sofía su Tía siempre había encontrado el hueco, aunque ya no fuesen más que amigas. Rallada, siguió-  Pero si hoy con los móviles...- no continuó, mirando su propio móvil. Ya no era solo que su Tía mantuviese contacto con Sofía, además era que  ella no había avisado a su Tía que estaba en Pedraza, e Inés ni siquiera lo sabía y por raro que pareciera, Laura no lo había publicado en ninguna Red social. Entonces, ¿como lo había sabido Susana? ¿Lucía? No podía ser, que va, imposible.
- El tuyo no deja de parpadear- le dijo Susana ajena a sus pensamientos- Me tienes que decir cual comprarme, no me dura nada la batería del mío- prosiguió cogiendo el de Karla, para fijarse en su forma y marca.
- Deben ser Nacho y Laura, estaban de copas- comentó a su Tía, sin aclararse. En Pedraza había sido vista por Laura, Lucía y Nacho. La primera no había tenido tiempo ni desayunar, se fue corriendo al trabajo y no tenía después de la noche que habían pasado juntas porque avisar a su Tía. En Nacho ni tenía que pararse a pensar, solo quedaba Lucía, por muy imposible que le pareciera. Aunque, se conocían. Joder, menudo kilombo, lo único que le quedaba era tirar de sutileza completando su frase- Mira a ver que dicen- le dijo preparándose para estar atenta a cualquier gesto de su Tía- Fueron con Lucía- concluyó agarrándose a un cojín. Si lo pensaba, Lucía era el tipo de mujer calco de las mujeres que había conocido a su Tía, incluida Sofía. La emoción de su investigación, la pagó contra el pobre cojín y así, no supo si el brillo que atravesó los ojos de su Tía fue real o producto de su imaginación.
- Me gusta muchísimo- dijo Susana y Karla un poco más y se infarta. Su Tía confesándose podía ser lo más- pero mucho, la sonrisa de este chaval. Es muy tierna- siguió a lo suyo Susana, provocando pequeñas taquicardias en su sobrina, que por ahora no se detendrían- Y Laura...me encanta esta chica...es vida, eso es...vivir en mayúsculas.
Suficiente, no era plan sufrir un infarto, debía ver ella misma la foto que Susana no dejaba de contemplar.
- A ver...que la vea yo- no le pidió, porque directamente le quitó el móvil y ahí estaban los tres sonrientes. Joder, cuanta razón llevaba Susana con ellos dos, pero que hija de puta, no decía nada respecto a Lucía y en esa foto tan natural, cualquiera diría algo de la belleza con tanto carácter de Lucía- Vale...una lesbiana de cincuenta añazos es imposible que no diga nada de una mujer como Lucía...la maria no es nada buena con mis neuronas, pero tonta aún no me ha dejado- realizó su conclusión en algo, sin asustar a su Tía, pese a que aventuró, que Karla se iba a revolver en tres, dos...uno- ¿En que demonios estas con ella? Te olvidas de Lucía, pero ya...¿vale? O sea..no.
- Estas aseverando sin saber nada- buscó la paz Susana, sin ningunas ganas de lucha, pero Karla iba lanzada y así, no le quedó de otra que atajar- Deja tú, lo que tengas con esos chicos.
- Yo no...me están ayudando, ¿sabes?- quiso ponerle toda la convicción del mundo, pero ni por asomo le llegó así a Susana.
- Muchísimo...lo he visto esta mañana. Estabas pletórica, fumada hasta las trancas, pero pletórica. Si lo estuviesen haciendo, no estarías desorientada a las nueve de la mañana- no subió el tono, no hacía falta para Karla la entendiera y tratara de explicarse.
- Porque joder..me- detenerse o seguir, con la mirada de Susana sobre sí, era mejor seguir, a su modo claro- Volviendo a Sofía...yo, cuando te has visto con ellas, tu...me refiero con su chica, la jovencita con la que está... Vosotras... Tu, mierda...me gustan los dos, me gustan demasiado los dos- dudosa, titubeando y en verdad sufriendo la dualidad de la que hablaba, acabó por soltarlo y si...desayunando con Lucía había hablado pestes de la mujer que la miraba con toda la calidez del mundo, pero no, las pestes habladas no eran más que la necesidad de tenerla pendiente y comprendiéndola como estaba ahora mismo. ¿Como podía ser tan cabrona con esa mujer? ¿Que día no había estado a su lado así estuviese a kilómetros? Susana se le quedó mirando sonriendo enternecida por sus nervios. Para ella no era tan complejo, menos con la edad que tenía Karla.
- Tienes 24 años, Karla...si a tu edad no te gusta la gente, uno..dos, los que sean...¿cuando?- le dijo tan obvio. El tiempo y la vida, ya se ocuparían de volverla más selecta. Pura supervivencia sin más. Susana tras lo dicho, no buscó alargar la conversación. Estaba convencida que las hostias debe dárselas uno mismo, y normalmente no falla, pese a que te hayan hecho veinte advertencias de que te vas a hostiar- Vamos a la cama, anda- terminó pidiéndole pero Karla sonrió antes de besarla bien fuerte.
- Naah...me voy a escuchar un rato música, tu mira a ver quien te está fundiendo la batería del móvil y después, te vienes un rato a que te babee la almohada. Es lo suyo- concluyó Karla, ganando el recuerdo. Esa mujer merecía poder divertirse un rato.  Aunque, que fuese con Lucía, a ella le escocía un tanto.
Vieja y astuta, Susana no se lanzó a por él móvil, y eso que ganas no le faltaron. En la foto recibida por Karla de los tres, Lucía se veía ciertamente espectacular. Apenas maquillada, mostrando los surcos naturales que deja la edad en el rostro, cabello recogido y un brillo en sus ojos impresionante. No lo hizo, hasta que comprobó que Karla ya estaba en su habitación con la música a todo trapo. Vale, a su edad escondiéndose y sin saber muy bien porqué, si Karla ya había dado algo por hecho, aunque no estuviese hecho y puede que nunca lo estuviese. Menudo trabalenguas, que pasó en cuánto comprobó en su móvil, que Lucía no la había decepcionado, al consentirla enviándole la misma foto que había recibido Karla.
Vista en su propio móvil, todavía observó a Lucía más bella que en la primera vez que había contemplado esa foto y ni pudo, fijarse en el mensaje que la acompañaba. No podían existir letras, que aumentaran la belleza contemplada. La serenidad que da una edad llena de vivencias, la elegancia innata que alcanza límites absolutos, la sintonía perfecta de su rostro y ese brillo tan único y especial.
Susana se equivocaba, las letras pueden ser por ellas mismas, más o menos hermosas, pero el impacto real en quien las lee, no se consigue por palabras bellas de por sí y si, por el sentido que en ellas encontramos.
Mensaje de Lucía a Susana: Te encuentro en pequeños detalles. Estuve con los chicos tomando una copa, y estuvimos departiendo sobre las fantasías. Tu alegato de que las fantasías son renovadas constantemente fue muy aplaudido, pero ya sabes que no te dejo ganar, prefiero la victoria para mi. No me llames cínica por ello, ¿uhm? La verdadera fantasía, la más placentera y satisfactoria, es saber que conseguiste formar parte de la fantasía de otra persona. Anotame un gran touchdow, cielo.
Palabras, que esa noche no sólo unían a Lucía y Susana.






6 comentarios:

  1. Me gusta mucho el personaje de Susana. Su carácter es de lo más atractivo. Ese punto de dureza, ironía y frialdad que, en realidad, enmascaran a una persona entregada, atenta y muy protectora. Me tiene totalmente atrapada... ¿Qué pasaría con la tal Sofía? De todas formas estoy deseando leer más acercamientos con Lucía, la que al parecer trae loca a la piloto.
    Hay que cambiarle los hábitos a Karla ya.
    Muchas gracias por el trozo Gemo
    Me encanta!
    L.a.c.e.r

    ResponderEliminar
  2. Simplemente, genial, ya conocemos un poco más a Susana y Karla.

    Gracias,

    A.

    ResponderEliminar
  3. amo tudo gemitooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
    e mais uma vez falo não me gostaria karla com nacho não, não tem nada haver um com outro então ele fora e levando xavier junto
    brigoninha

    ResponderEliminar
  4. No me puede gustar mas esta historia. Besos

    ResponderEliminar
  5. ......PUES....CUANTA RAZÓN LLEVAS EN ESTE TROCITO ESCRITORA....CUANTO¡¡¡ AL DECIR DE LAS LETRAS...PORQUE ES LO QUE SE CONSIGUE...Y ESTOY SEGURA...QUE ES LO QUE HAN CONSEGUIDO EN SUSANA....ESA MUJER QUE APARENTA DUREZA Y NO DEJA DE SER...ESA TIERNA TIA...QUE NUNCA...NUNCA FALLA....AUNQUE PARA ELLO Y POR LO QUE SE VE...HAYA TENIDO QUE DEJAR UN CACHITO DE CORAZÓN EN EL CAMINO...Y QUE AHORA LA VIDA RECOMPENSA '''CON ESAS LETRAS QUE LLEGAN DE OTRA MUJER...DE FORMA TAN..TAN..TAN ARROLLADORA...Y COMO¡¡¡ '''' TE ENCUENTRO EN PEQUEÑOS DETALLES''''....SE NECESITA MÁS ...PARA QUE EN VERDAD LAS LETRAS...HABLEN?? NO...CREO QUE NO...Y ESA FORMA DE DECIR ...DE HABLAR DE QUE PUEDE SER LA MEJOR FANTASIA..Y QUE SIN DUDA ...ESTOY SEGURA LO ES¡¡¡

    MUJERES QUE SIGUEN DESGRANANDO SUS VIDAS....MUJERES QUE ''VIVEN'' QUE ESTAN ''VIVAS''' COMO ESA LAURA QUE PARECE EL REFLEJO DE ESO MISMO...MOMENTOS UNOS Y OTROS QUE HACEN LAS MISMAS...QUE LAS LLENAN....
    RETAZOS DE CADA UNA DE ELLAS....QUE SE MUEVEN CON LOS VIENTOS QUE LAS EMPUJAN ESAS MISMAS VIDAS...MOMENTOS PARA REIR...PARA LLORAR...PARA ILUSIONARSE...PARA PERDONAR...PARA AMAR...PARA '''SENTIR'''''...VIDAS .... LAS QUE CADA UNA VIVEN...LAS QUE QUIEREN SEGUIR VIVIENDO....

    ESCRITORA...Y TÚ....QUE SABES COMO NADIE MOVER ESAS LETRAS...QUE LAS BORDAS ...CON LAS QUE ''PINTAS''' ESAS MISMAS FANTASIAS DE LAS QUE HABLAS EN LA HISTORIA...DONDE NOS LLEVAS SIGUIENDO CADA UNO DE ESOS MOMENTOS QUE NOS REGALAS...PARA SENTIR EL PLACER DE SUMERGIRNOS EN ELLAS...DE SABOREAR UNA BUENA LECTURA...DE LEER YA ENTRE ELLAS EL ALMA DE SUS PROTAGONISTAS...TÚ..HACES POSIBLE EN CADA TROZO...QUE SIEMPRE NOS SEPA A POCO Y QUERAMOS MÁS...AÚN SABIENDO DE TU ESFUERZO...Y ES QUE EL PLACER....A VECES..NOS VUELVE EGOISTAS...PERO ESO NO NOS HACE...DEJAR DE VOLVER A BUSCARLO ..SIEMPRE..Y ES QUE...ESE PLACER ENGANCHA...COMO TUS HISTORIAS...CHUTES INOFENSIVOS PARA PODER PERDERSE TRAS UN DÍA DE LUCHAR EN LA VIDA...DE TRABAJOS...DE TODO.

    GRACIAS.......POR ¡¡TANTO¡¡¡¡

    CELESTE-NEGRO.

    ResponderEliminar
  6. viva a outra que sabe usar as palavras CELESTE-NEGRO KKKKK adoro ler seus comentários
    brigoninha

    ResponderEliminar