lunes, 28 de julio de 2014

112- Emergencias 23


La pasada en raso, del helicóptero pilotado por Inés sobre el centro de emergencias, causó diversas reacciones entre todos.

El sorpresivo mensaje dado por transmisiones de la Presidenta de Madrid, dejo a todo el personal del centro con la boca abierta. El más veterano y vivaracho, fue el único que tuvo una reacción rápida. No podía ser otro que el Agente Manolo, él mismo que sin ver aparecer a Marina, comenzó a dirigir.

- Alineemos los coches y ambulancias en el parking, es lo que más verá- apremio saliendo el primero a la carrera. Tenían cinco minutos escasos, para colocar los vehículos según su labor. Esther García Paredes no era la primera en visitar unas instalaciones donde él trabajase, que si fuese la primera en sobrevolaras a pocos pies de altura, no podía cambiar mucho el cuento.

Normal entre funcionarios, a las primeras quejas por tener que dejar su charla y sus cafés, se unió cierta inquietud gustosa. Era una oportunidad perfecta para lucir orgullosos, su labor diaria. Celia, la doctora de turno se ocupó del personal de sanidad, como Manolo del cuerpo policial. Los únicos que quedaron huérfanos fueron los teleoperadores, esperando a una Jefa de Coordinación, que no aparecía.

Y no aparecía, porque al teléfono la entretenía el coordinador provincial. Un chupa tintas que enterado del sobrevuelo de la Presidenta, se preocupaba en exceso de la imagen del centro. Exceso que difería con su usual labor, sin excesos en la preocupación porque los centros funcionarán como debieran.

- Tienes que ponerlos exactamente igual que si bajase a saludaros. Tu en el centro y ponte el chaleco- lo escuchaba Marina con verdadera cara de asco, mientras orgullosa por Manolo, los miraba por la ventana organizados y prácticamente listos para el momento en que Inés pasara. La única causante de que el ritmo de su latido, estuviese escandalosamente alterado.

- Esta todo listo- apuntilló asqueada. Él era el único que los estaba atrasando.

- Aja...seguro que es así...Marina es la Presidenta de Madrid...sabes como yo, quien es Esther García Paredes- insistió anclado a su peloteo absoluto. Compañeros de partido político, tampoco es que a Marina le estuviese sorprendiendo su actitud.

- Aja- lo imitó en su contestación saliendo del despacho harta de su histerismo- Te dejo, vuelve a llamarme cuando haya volado sobre nosotros por menos de un minuto- lo cortó en evidente sarcasmo sin dejar que se le notará el vuelco que el corazón le daba al pensar tener a Inés medio minuto sobre su cabeza. Ni Presidenta de Madrid, ni partido político, ni nada que no fuese Inés. Con la veteranía que no tenía, camino rápido hacia la sala de coordinación, donde sólo quedaban los teleoperadores- Quedaros uno, el resto conmigo- ordenó comenzando a caminar más rápido hacia el amplio aparcamiento oficial. No debía quedar mucho para que el helicóptero volase sobre ellos. Frente a la puerta de salida, perseguida por varios teleoperadores se contempló en los cristales de la misma y sonrió al verse. Daba igual como llevase el cabello o como fuese vestida, tras esa puerta en solo un minuto más, Inés pasaría a solo metros de distancia y entonces nadie, le quitaría las sensaciones totalmente desbordadas que estaba sintiendo.

Fuera del aparcamiento se situó como debía, presidiendo la alineación de vehículos de emergencias, con cada dotación de personal colocados en pie y al lado de sus vehículos. Sonriente y orgullosa por el grupo de hombres y mujeres, los miró antes erguirse mirando a su frente. En pocos segundos más, el ruido del helicóptero competiría con el de su corazón.

Y en ese helicóptero, misteriosamente Inés no estaba en absoluto nerviosa. Más bien todo lo contrario. Pilotando su helicóptero, pareciera que todo su cuerpo se hubiese compenetrado para disfrutar al máximo en la pasada por el Centro y con ella, de las vistas que tal pasada le ofrecería de Marina. Tan compenetrado y concentrada, que ni a Oscar escuchaba.

- Jajaja, ya veo la barriga de Manolo- exclamó Oscar viéndolos rigurosamente colocados en el patio. Natural, él busco más que a los compañeros a los amigos que había en ese grupo- Y Celia....guapa- entusiasmado Oscar no se midió. La confianza dada por la Presidenta fue tomada en absoluto por el copiloto que se mostraba a ojos de ésta como un crío cariñoso e impetuoso- Y...y, hostias...¿es ella? Inés....¿es ella?- preguntó sin mucho sentido para la Presidenta y sin que Inés contestase a sus preguntas. Bastante tenía con aguantarse las ganas y no descender por completo hasta la mujer que en jeans con botas y chaleco de jefa, elevaba un tanto la cabeza antes de su paso- Si es ella... el chaleco Inés, míralo - exclamó Oscar igual de entusiasmado, sin dejar de hacer fotos con el monitor del helicóptero. No tenía manos bastantes para sacar las fotos y señalarle a Ines en que dirección debía mirar para ver a Marina. Escuchándolo y mirando al centro, la presidenta se sonrió, dando por buena la bajada de pies, según el entusiasmo mostrado por Oscar. La pasada no duró más de lo dicho por Marina a su coordinador. Medio minuto que dejó a todos sonriendo, sin saber muy bien porqué. Ajena a todo o quizás no tanto, la Presidenta una vez pasado el Centro, volvió a pedir el casco dispuesta a dejar un nuevo mensaje para el Centro.

- Me reitero en lo dicho anteriormente, es un placer por el cargo que ostento, contar con tan magníficos profesionales. Acéptenme la promesa, de visitarles cómo se debe en mi próxima estancia en estas increíbles tierras- dijo por radio, imaginándolos todavía en el aparcamiento no pensando concluir el mensaje sin una alusión clara, la que a continuación participó- Y agradezcamos a Inés- recalcó el nombre de la piloto, muy consciente de a quien iban dirigidas las confianzas mostradas- Su maravilloso vuelo sobre el Centro. Muchas gracias por todo- se despidió y rió al ver la cara de Oscar, mirándola prácticamente enamorado.

- Inés...jajaja, esa estuvo buena Presi- la aplaudió confianzudo provocando una nueva carcajada de la Presidenta. La jefa de coordinación, debía haber encajado la flecha envenenada con celos lanzada por ella misma- Inés... Joder- paso a quejarse Oscar por la impasividad de ésta y hasta incluso le pego un pequeño zarandeo. Cuando Inés por fin la miró y a pesar de sus gafas de sol, Oscar percibió la emoción que parecía bañar a su compañera- Cago en la puta...ven aquí- la atrajo hacia él y besándola cariñoso, miro a la Presidenta- Nunca antes se habían visto- le explico contagiado por la emoción de Inés, incluida cierta humedad llorosa que rozaba sus mejillas. Querendon, enseguida quiso quitarle hierro al soltarla- Pues tampoco es para tanto.. ¿Que medirá? ¿Metro setenta como mucho? ¿Y tanto pecho que decías tiene donde esta?- se lanzó a preguntar con descaro y el suave golpe de Inés en su hombro, le valió la pena. Consciente de su especial paquete, aún se soltó más- Aquí a la pájara le gustan con el pecho grande, ¿quiere saber como supo su padre que la niña era homosexual?

- Me encantaría- le contestó la Presidenta, correspondiendo a la sonrisa agradecida que Inés le ofrecía girándose un instante, con una sonrisa serena.

- Tenía como diez o doce años- comenzó a relatar Oscar, amenizando lo que quedaba de trayecto hasta Madrid- Y estando con su amiguete de turno, se subieron a un árbol, para espiar a su vecina y sus...- se mordió la lengua mirando con complicidad a Inés, a punto de echarse a reír.

- Bufas- lo secundó Inés, más relajada. Ya habría tiempo de volver a temblar de emoción cuando dejasen a su paquete en Madrid.

- ¿Bufas?- se interesó la Presidenta cayendo al instante en lo que sería, más cuando Oscar introdujo las manos en su camiseta, simulando un gran pecho. Lo dicho, pensó la presidenta, ese par era calcado a sus Maca y Erika.

- Bufas, me gustan las bufas Papa- musitó Inés, recordando cómo si fuese ayer, lo que Oscar a su manera contaba a la Presidenta.

Llevaban subidos en aquel árbol más de una hora, esperando el momento exacto en que su vecina de más de veinte años entrase a su habitación y se desnudase antes de entrar al baño. El grito de su madre, el primero de ellos, tanto ella como su amiguete lo ignoraron por deporte.

- Inés...va a llegar tu padre, entra en casa...no te lo diré más.

Ignorado por deporte y por babeo extremo de los dos renacuajos que subidos al árbol, se agarraban a sus ramas al ver a su vecina en la ventana retirándose la camiseta. Llegaba el momento soñado, el más álgido y con él, su padre bajo el árbol.

- Inés, baja ahora mismo de ese árbol. ¿Cuantas veces tengo que decirte que es peligroso?

Las ramas que aguantaban las ansias de los dos pre-adolescentes, también aguantaron el susto por la voz del padre de Inés. Temeroso del piloto militar, el chaval salto rápido al suelo y casi sin saludarlo salió a la carrera, mientras Inés bajaba con auténtica desgana y otro grito se escuchaba.

- Inés....entra en casa, no te lo pediré más.

Llegaba así la siguiente omisión al grito de su madre. Imposible atenderla si su padre la miraba en completa seriedad viéndola bajar del árbol.

- ¿Que hacíais ahí, Inés?- no esperó a preguntarle su padre. El chaval había salido huyendo del lugar y con la edades que ambos tenían, el piloto se preocupó por lo que ese par podía estar haciendo ahí subidos. Advirtiendo su seriedad, en cuanto bajo del árbol, Inés metió ambas manos en los bolsillos de su pantalón con la cabeza gacha. Tocaba regañiña- Inés- la apremio reteniendo la sonrisa que la postura acobardada de su hija le provocaba.

- Pues...ahí estábamos- subió los hombros la niña, pateando las piedras de su alrededor.

- Ya..¿haciendo que?- insistió buscando la mirada de su hija. Fuese lo que fuese, su hija hablaría en cuanto se mirasen a los ojos.

- No se- trató de escabullirse Inés, pese a que su padre agachado moviendo la cabeza de un lado a otro le causaba gracia- Jajaja, Papi dejame- se cubrió el rostro perdiendo la batalla. Si su padre la miraba, tendría que decir la verdad. Y si pensaba en la verdad que debía decir, todos los colores del mundo se le subían a la cara.

- Jajaja, mi chica- enternecido la agarro de la nuca atrayéndola hacia él.

- Inés.. ¿Quieres entrar ya? No te lo....Ah que llegaste, ¿queréis entrar los dos? No os lo diré más- gritó su madre de nuevo y los dos, omitiéndola comenzaron a caminar a la casa abrazados.

- Inés...estoy esperando que me cuentes.

- Ufff...- resoplo la niña dándose por vencida y se soltó de la cintura de su padre. De a una y sin respirar, así soltó - Queríamos verle las bufas a la vecina.

El que medio histérico de su padre fue instantáneo e Inés, tuvo que explicar que eran las bufas, quedando a un lado el espionaje a su vecina.

- Las tiene enormes- dijo acabando su explicación, nuevamente enrojecida por completo. Sin soportar la mirada sorprendida de su padre sobre ella, se cubrió el rostro.

- Las bufas...- repitió el hombre, sin poder asimilarlo.

- Es que me ponen nerviosa las bufas grandes, pero me da gustillo. Como cuando la profe de Mates me acaricia la frente diciéndome, Inés que traviesa eres. Me pone nerviosa, si....pero me da gustillo- sin entenderse ella misma se explicaba a su modo, dejando sin palabras  a su padre.

- ¿Me haréis llamaros más veces?

El nuevo pedido de su mujer, lo hizo reaccionar. Después de la cena habría tiempo de sentarse para hablar con su hija de bufas y gustillos. Abrazándola no pudo evitar reírse, por el término usado por su hija para hablar del pecho de las mujeres....bufas.

Dentro de la casa y mientras suponía a su hija mayor lavándose las manos, se acercó a su mujer y a baja voz para que la pequeña no escuchase nada, la puso al tanto de su  sorpresivo descubrimiento.

- Inés dice que le gustan las bufas- le comentó sin haberlo digerido aún y la ceja alzada de su mujer tras decirlo, no calmó su angustia- Las bufas- le insistió llevándose las manos al pecho, pero nada. Su mujer seguía sin sorprenderse.

- Venga...tomate la cerveza anda- lo llevo hasta la mesa, donde incluso lo sentó. La angustia sentida por la preferencias de Inés, fueron pasando gracias a las monerías de su otro hija, Karla. Calma y dulce aroma a hogar, que al pobre hombre le duró lo que Inés tardó en ir a su casita de árbol, recoger de allí una secretisima carpeta e ir a por él a la cocina.

- Papi ven conmigo- cargando con la carpeta, tiro de él verdaderamente ilusionada. Por fin, podía hablar de bufas con su padre. Temeroso, se dejó llevar por ella y en el salón, se sentó a punto de síncope, al verla tan bonita e ilusionada dejar la carpeta sobre la pequeña mesa- Es un secreto, Papi. Antes debemos sellarlo- sin abrirla le ofreció a su padre su dedo meñique bañado en su saliva y su padre, impávido mojó el suyo, temiendo como a una vara verde al secreto que le hacía jurar entre saliva- Jijiji. Ay Papi...vas a ver las bufas que más nerviosa me ponen.

La carcajada que escuchó de su mujer a su espalda, no relajaron sus ojos abiertos al máximo, tras ver los numerosos recortes de pechos femeninos, primorosamente guardados en esa carpeta.

- Inés...- cerró la carpeta de golpe- ¿De... De...de donde has sacado esas revistas?- de tantas preguntas que tenia, le salió esta como primera.

- Es un secreto...no se dice.

Para que insistir. Si lo hacía, Inés le echaría en cara todos los secretos guardados entre ambos. Como el último helado que le compro estando malita, o la vez que ambos se bañaron en el río siendo invierno, o cuando se la llevaba a la base militar sacándola del colegio o..demasiados secretos entre ambos. Mejor volver a su plan, después de cenar hablaría con ella. Pero en la cena, le fue imposible no cuchichear con su mujer sobre sus descubrimientos, hasta que ésta cansada por lo ciego que estaba su marido, atajaba por la vía rápida.

- Inés...¿fuiste con Maria a la biblioteca? - le preguntó a su hija, conociendo de sobra la relación más ficticia que real, por la edad de ambas, de su hija con Maria.

- Siii...y ya se lo he pedido. Cuando me den las alas de piloto, me casare con ella- contó Inés, parpadeando enamorada. María era la niña más bonita de toda su vecindad, aunque no tuviese bufas.

Su confesión atragantó a su padre y no sería la única vez. Su mujer, insistía en hacerle ver lo evidente. A esa edad, nada esta totalmente claro.

- ¿Y entonces con Raúl que harás?- le volvió a preguntar a su hija.

- Seguirá siendo mi novio de Colegio- e Inés, volvió a contestar sincera, atragantando a su padre.

- A ver....que me aclare yo- pidió el pobre padre, después de tragar el duro nudo. Una preguntaría bastaría para aclara la verdadera sexualidad de su hija- La panadera nueva, ¿te pone nerviosa?

- Fooh- contestó al momento la pequeña Inés, como al instante se puso roja- La que más... Tiene las bufas

- Valeeee...a Papi le ha quedado claro.

Y tanto que fue así, Inés pasaría las fases de dudas y confusiones lógicas del crecimiento, pero al final quienes más nerviosa la ponían, ganarían la partida.

La Inés de hoy, con alas de piloto y soltera, junto a su amigo y copiloto, llegados a Madrid no contemplaban las bufas de la Presidenta, pero si, sus únicos y exclusivos pasos dados hasta una mujer que parada esperándola sujetaba una bicicleta al lado de un clásico vehículo oficial. Mujer a la que la Presidenta, saludaba muy afectuosamente.

- Snif.. A mi nadie me trae una muda en bici...snif, es de lo más romántico joder- se emocionó Oscar haciendo partícipe a Inés, pero ésta había dejado de mirar a la Presidenta, para leer un correo, que le hacía sonreír cómo pava.

- Le gusta la barriga de mi helicóptero, es lo puto mejor...¿no?- comentó babeando sobre la imagen de su helicóptero remitida por Marina.

- Si, es de fijarse en los detalles...no te digo yo...Inés, te recuerdo que estabas enfadada con ella- la regañó Oscar, aunque no insistió mucho más.

Ines era de rencor vago y además, ya contestaba al correo de Marina: A mi me encantó, tu melena al viento. Rompiendo la incomunicación entre ambas.
 
 
 
 

7 comentarios:

  1. madre mia QUE TORRENCIAL DE SENTIMIENTOSSSSSSSSS
    gracias INDESCRIPTIBLESSSSSSSSS por tantiiiisimo
    ARTISSTAZAAAAAAAAAAAAA

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  2. Dios mio. Que gustazo de trozo. Me encanta y es poco decir. Gracias Gemo

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  3. Me sigue encantando la Presi!!!!!! Sigue por favor!!!
    Constance

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  4. Me gusta encontrar en las historias cachitos de su creador/a. Creo, después de seguirte mucho tiempo, que aquí (de rencor vago) y en algunos otros más, te encuentro. Como te dicen, un gustazo leerte.

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  5. Imposible no emocionarse hasta las lágrimas cuando los grandes y significativos momentos que rigen los valores y la gran esencia de la felicidad en la vida están siempre llenos de detalles, complicidad, tolerancia y respeto… Y cuando se tiene una infancia rodeada de armonía, confianza y amor. Imposible crecer sin pensar que tu vida pueda ser diferente.

    La naturalidad y lo espontaneo con lo que se define y se descubre una sexualidad y como se asume en una familia hace sin duda la gran diferencia entre una persona resentida, acomplejada y temerosa a otra que crece segura, libre y feliz. Y Ines es un claro ejemplo de ello.

    Me gusta mucho la historia y debo confesar que Inés con sus reacciones cada día me sorprende más. Esa melena al viento fue suficiente para olvidar todo. Y bueno es natural en ella cuando se ha crecido sin malicia, sin prejuicios y sin rencores. Aunque sigo pensando que Marina tan facil no la debe de tener.

    Muchas gracias gemo. Un placer leerte.

    Cari.

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  6. ......ESCRITORA....LEERTE CADA DÍA...ES UN AUTENTICO PLACER...QUE CON EL TIEMPO...SE INTENSIFICA MÁS Y MÁS....

    NO DEJARLO PLASMADO AQUÍ...EN ESTE ESPACIO TUYO...DONDE INVITAS A SOÑAR...A DESCONECTAR....A RELAJARSE SIN MÁS...SERÍA PECADO....SI¡¡¡

    PUEDE PASAR.....QUE SOLO '''DURE LO QUE DURA UNA RAFAGA DE VIENTO'''....QUE SEA TAN RAPIDO ...QUE...QUE...PAREZCA QUE NI SE ENTERARA....PODRÍA PASAR.....PERO NO PASA...CUANDO EN TUS OJOS...AL MIRAR...PONES EL CORAZÓN...QUE ESTAS ENTREGANDO...ENTONCES ESA RAFAGA DE VIENTO...PUEDE LLENARTE DE TAL MANERA...QUE TE DURA TODA UNA VIDA...QUE LO HAGA PARA SIEMPRE....Y EN ESE PRIMER ENCUENTRO...ES LO QUE LE HA PASADO A INES....PARA EL MUNDO SEGUNDOS...PARA ELLA...TODO EL TIEMPO QUE HA NECESITADO....PARA LLENARSE DE QUIEN ¡¡¡¡TANTO¡¡¡ LE DICE YA...DE MARINA....Y COMO DICE CARI....SIRVIO PARA OLVIDAR TODO...PARA QUE DE NUEVO ALGO QUE ''SE PARO''' VOLVIESE A DAR VUELTAS...COMO SI FUESE...ESA NORIA...QUE ES LA VIDA MISMA...LE BASTO...PARA QUE ESE '''RENCOR VAGO'''' LO FUERA MUCHO MÁS ( ME ENCANTAN ESAS FORMAS TUYAS...ESAS PALABRAS QUE BORDAS COMO NADIE...Y QUE NOS DEJAN ENTRE LA SONRISA Y LAS FORMAS QUE USAS...¡¡ME ENCANTA¡¡¡)...Y SII..YO DIGO TAMBIÉN..QUE UNA INFANCIA SIN COMPLEJOS NINGUNOS A NADA...UNA COMUNICACIÓN FLUIDA A LA VEZ QUE COMPRENDIDA DE ESA FAMILIA QUE TE ARROPA EN TODO...POR FUERZA HACE QUE LUEGO ...SE REFLEJE EN LA PERSONA QUE TE CONVIERTES...¡¡CUANTO AYUDA A QUE ASÍ SEA¡¡¡ ..
    .....Y MARINA...ESA MUJER QUE LLEGA REFUGIANDOSE EN TANTAS COSAS QUE LO HACE HASTA DE ELLA MISMA...LO HACE TAMBIEN...LLEGA A ESE RIMER ENCUENTRO...COMO UNA ADOLESCENTE...IMPORTANDOLE POCO LAS FORMAS QUE DEBE SEGUIR...IMPORTANDO POCO EL PUESTO QUE ESTA OBLIGADA A EJERCER....MUY POCO EL QUE LE DIGAN...MUY POCO...PORQUE LO UNICO QUE LE IMPORTA ...'''ES CORRER A QUIEN LE ESTA PLANTEANDO TANTAS COSAS EN SU VIDA...ELLA TAMBIÉN QUIERE APURAR ESA RAFAGA DE VIENTO...¡¡CLARO QUE LO QUERE HACER¡¡¡...NO TENDRA LA SUERTE DE VER '''SU PELO A VIENTO '' TAL VEZ...NO PUEDE...PERO SI PUEDE SENTIR LO QUE SIENTE...CUANDO VUELA A SU ENCUENTRO...DISTINTAS FORMAS DE ENCONTRARSE...Y UN SOLO SENTIMIENTO...QUERER HACERLO....LAS DOS LO SIENTEN..LAS DOS OLVIDAN TODO..PARA DE NUEVO SALTAR A ESOS CORREO..QEU UNA VEZ MÁS LE DICEN..LES RECUERDAN...QUE QUIEREN CONTRA TODO TENERSE...AÚN SIN PODRE ROZARSE....SALTAN ESAS EMOCIONES QUE TENIAN GUARDADAS PARA TAN GRAN OCASIÓN.....EN ESTE CASO...INES TUVO MÁS SUERTE...PUEDO VERLA....MARINA...SENTIRLA...PERO SEGURO..SEGURO..NINGUNA LO OLVIDARA.....

    ESCRITORA...ABSOLUTAMENTE LLENO DE CADA UNA DE '''ESAS COSITAS QUE HACEN LA VIDA MÁS BELLA...ABSOLUTAMENTE.

    Y ESA PRESIDENTA...QUE LO PROPICIA...QUE DA LA CALMA QUE A ELLAS LES FALTA...QUE SABE DE SENTIR...PORQUE AL BAJAR DE ESE HELICOPTERO ...TIENE EL PORQE DE ENTENDERLO...LA MUJER QUE EN BICICLETA...SE POSA EN ESE COCHE SERIO...BUSCANDOLA...¡¡COMO NO SABER SENTIR ASÍ¡¡¡ COMO NO¡¡¡

    GRACIAS....ESCRITORA.....POR ¡¡¡TANTO¡¡¡....

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