martes, 21 de enero de 2014

Por debajo de la mesa 9


¿Cómo es posible? ¿Qué química o que conexión se puede dar entre dos personas que hace horas no se conocían para que todo sea tan electrificantemente natural entre ellas? Con naturalidad escribió en mi piel bajo una mesa, con naturalidad tomó mi pie masajeándolo y con la misma naturalidad me ofrecía un cigarro prendido. Dios...me estoy poniendo "moñas", emocionaita pérdida y dios...ese gesto que tiene de cerrar los ojos con el cuello alzado, me araña las entrañas.


- Me encanta la noche- me dice mirando el negrusco cielo. Sino se ve naita, pasa que ella se ve es mística.

- Me encantas tu- pienso para mis adentros, que a fin de cuentas una es rubia y esta buenísima, me tengo que dar mi lugar.

Pero las entrañas me cosquillean, veo maripositas, nocturnas ellas, y me falla la memoria buscando una peli en la que las dos protas, guapísimas ambas, miran la noche apoya en el quicio de la manseviiaaa...me he ido a la copla, esto no puede ser más que amor.

- Chiqui- le digo mimosa pérdida y sin querer que nadie la encuentre. Y se acabo, me está mirando con unos ojitos, que no me aguantó más. Con desesperación le agarro la carita y le plantó un beso a lo rubia de Top Gun....jijiji que nooo, que me da cosilla, no ves ya con los principios morales instalados a presión por mi madre. Que me muero por besarla, es más que un hecho, que me encantaría conocerla por dentro escondida en cualquier sitio, también. Pero yo soy la rubia, y a mi, se me corteja. Vamos ya, con los topicazos.

- ¿Que?- me pregunta y claro como tengo una mente que no se detiene, pues me he perdido.

- ¿Qué de que?- dios...me va a dar algo, la tengo a un palmo y su forma de mirarme, quemaaaa, quema mucho. Pobesilla yo, atormentada por una pasión morena. Lo que sufre una rubia, eso no lo sabe nadie que no sea rubio. Valga la redundancia.

- ¿El que?

Jiji ¡me la como! Me la como pero ya pasando de mis principios. Esta imitando claramente la ciclogenesis familiar, tan común con mi gemela.

- Ay no se- pataleo muy poquillo y oh si, nena. Ese gestito te ha gustado- Cuéntaselo a la rubia- le chocó el hombro cambiando de tema, si es que teníamos tema, porque yo navegando por esa carita de pecado, no me acuerdo ni de mi nombre.

- Jajaja- se carcajea apoyándose de lado en la pared y lo mejor, de cara a mi- Seguro que ahí dentro- me toca con su dedito en la frente. Dios que se lo como aquí mismo- no te aburres nada.

- Eso es...que las rubias no somos tontas, ¿sabes? Que pensamos nuestras cositas- le digo y hale, el dedito pa mi, que se lo he cogido, no con la boca pero algo es algo.

- ¿Si?- me pregunta acercando su carita y dios...me está entrando una cosita más rica que yo que se ya. No ves con lo malaje que es la morena.

- Siiii- le contestó y desde fuera se me tiene que estar viendo como una gatita. Ay dios...¿no estaré ronroneando? Eso la rubia de Top Gun no lo hacía, ella iba de mala. ¿Le pongo morritos?

- Vanesa- me dice y no le pongo morritos. Más bien abro los ojos, porque hay que ver que bien dice mi nombre- ¿Qué quieres que le cuente a la rubia?

- Pues...- tengo que pensar rápido, quiero que me diga tantas cosas que ahora me bloqueo- ¿sueles ir por ahí dibujando holas en la piel de mujeres?- eso es...salvada por la campana. A ver que contestas.

- No...sólo a rubias y no sólo te escribí hola.

Mierd...ya me ha pillado, en el masajito debajo de la mesa, me escribió algo en el pie, pero entre que yo estaba toita emocionada, más toita cachonda pues...ni idea de que fue.

- Sólo a rubias, implica un abanico demasiado grande- toma ya con lo tonta que es la rubia. La mejor defensa es un buen ataque. Mini punto para mi. Oeeee, la rubia se sale y bloquea a la morena.

- A rubias de sonrisa espectacular... eso reduce el abanico sin duda.

Ayyyy....que golpetazo me ha dado en todos mis centros y yo sin poder contárselo a mi hermana. No ves ya, con la suerte de la rubia.

Pero no, no puedo sonreírle así...así no, que se va a creer me tiene rendiita...y...y...Jolines...es que me tiene...me tiene cogida la joia.

- Chiqui

Aghhhh y ahora me imita toda sonriente. Queridos Reyes Magos, se que estamos a mitad de enero y hace naita que habéis venido, pero...¿puedo cambiar mis regalos por una morena guasona?

---
 
 
 
 
 

3 comentarios:

  1. Espero que la Rubia tenga suerte con los Reyes Magos y le cambien el regalo,je,je
    Buenisima la historia
    Saja

    ResponderEliminar
  2. te digo lo mismo que la morena a la rubia, con lo que tienes ahi dentro, lease frente, seguro no te aburres nunca...y nosotras tampoco. gracias.

    ResponderEliminar
  3. JJEJEJEJJE se salen se saaaaaaaaaaaalen! que gozada éste par...
    GRACIASSS ARTISSTAZAAAAAA

    ResponderEliminar