viernes, 3 de enero de 2014

MarcadaS/Navidad 2


Con el paso seguro, altivo y firme, innato en ella, Anna subía los escalones de su casa, sabiendo a su familia allí, esperándola.

La primera, era María, la incansable y cariñosa ama de llaves. La mujer apretaba su delantal intentando calmar la ansiedad. Anna llegaba hasta ella como siempre, sonriendo con ese halo de mujer fatal que todo puede y nada le afecta.

- Deja el pobre delantal, todo saldrá bien- dijo Anna, consciente del estado de la mujer y seguro de todos.

- Ay niña, dime que no es sólo un consuelo- dijo María cambiando el delantal por el brazo de Anna.

- Créeme, nadie tocará a mi familia, mientras yo viva.

Las seguras palabras de Anna calmaron a María y provocaron que los gemelos se mirasen entre sí. Anna Esther Paredes, poco a poco, se alzaba con el emblema Wilson SL, con el beneplácito de su dueña, Macarena Wilson.

Consolada María, en el salón la esperaba su familia, con la misma ansiedad que la primera.

Sentados en la gran mesa, testigo de los grandes acontecimientos de la familia, degustaban unos aperitivos, mientras los niños cenaban.

- La familia- rompía el tedioso silencio Adriana Wilson, haciendo que su Tía Estefa negara con la cabeza y Martha sonriese a su lado. Con la atención de toda la mesa, proseguía con su imitación del gran clásico El Padrino- Nunca vuelvas a decir lo que piensas a alguien que no sea de la familia- orgullosa modulaba la voz, creando misterio.

- ¿Quien demonios te ha puesto esa película?- le preguntaba Estefa, temiendo la llegada que el resonar de unos tacones anunciaba.

- Jejeje, es lo que yo tengo que ver....eso es así- mimada por la mano de Martha en su cabello, la enana heredera del imperio Wilson se crecía.

- Jajaja, Adriana bajale, que tu madre está llegando- le advertía Martha completamente enamorada de esa moco sin complejos.

- Tengo debilidad por mis hijos y los malcrío, como puede ver. Hablan cuando deberían escuchar...jejeje que grande el padrino,  que lo hago bien...que si

- Adriana-la voz de su madre, Anna, cortaba su risa en seco y la mesa intercambiaba cómplices miradas entre Anna y la niña- ¿Cuantas veces tengo que decirte que eres sólo una niña?- se desesperaba por costumbre Anna y la niña se erguía en su asiento, herida en su orgullo. A su lado, Martha, su eterno amor y su madre bajándola a la altura de cualquier niña.

- No soy una niña, Mamá- contestaba Adri a su madre, cruzándose de brazos.

- Jajaja- reía por no llorar Anna- ¿Y que eres si puede saberse?

- La heredera- contestaba decidida y toda la decisión mostrada le duraba un segundo. El que su madre necesitaba para fundirla como el hierro con la mirada- Ay...que sí...que hablaremos seriamente y que si...me voy a mi habitación.

- Exacto...y a leer- retenía en un esfuerzo Anna, la sonrisa de leona orgullosa de su cría, viéndola incorporarse con cuidados modales. Hasta que la niña se giraba hacia Martha tomándole una mano.

- Ha sido un placer cenar en tu compañía. No me sacio de ti, Martha.

- Jajajaja- se partía Valeria, la hermana Paredes más liberal de las tres- Me parto con la renacuaja.

- Jejeje es Julia Arango, de mayor seré como ella....eso es así.

- No preguntare quién es esa Julia- interrumpió Anna señalando la puerta por la que debía desfilar Adriana.

- Es una magnate de las finanzas, una excéntrica millo- detenía su explicación Valeria, con todas las miradas puestas en ella- Pues eh...Anna Joder...cuéntanos ya que pasó.

- Si...en cuanto me digáis dónde está mi mujer- preocupada por su ausencia, cogió en brazos a su pequeño bebé mientras con la mano guiaba a Adriana. Preguntó por Maca, sabiendo de antemano donde se encontraría y sin esperar contestación hacia allí se encaminó. El nene babeaba su barbilla a ritmos de "Mamma" y Adriana pensaba a la velocidad de la luz en cómo librarse de la tediosa lectura de Veinte mil leguas de viaje submarino.

- Mamá, ¿y si hoy leo Desvíos?- preguntó Adriana deseando meterle mano al libro preferido de su Tía Valeria y el tironcillo de pelos recibido, le hizo buscar otra salida- ¿Yo soy Esther?

- Nada de Gemo.

- Fooh...ese es muy lindo.

Para que discutir con esa renacuaja, nacida de su vientre, espabilada de más. Lo mejor era llevarla a su habitación, darle el libro a leer, dejar que le hiciera la pelota...

- Pero que más guapa que tu Mamá, no la habrá en mi vida, eso es así y Martha lo sabe, que yo se lo he dicho, para que no le pille de sorpresa.

Besarla ya inmune a sus cosas y a Martha, y dejar al pequeño de la familia en su cuna, con la segura supervisión de María.

Pocos pasos más y Anna abría despacio la puerta del despacho de Maca, la oleada de humo que impactó en su rostro, le hizo suspirar. Mal día habría sido para la señora.

Leona de lo suyo, olvido las largas horas de declaración en el juzgado, la imputación de la señora acusada de evasión fiscal y blanqueo de capitales, sus hermanas y parejas esperándolas en el salón y su propio cansancio, para entrar al despacho y caminar, hacia quien miraba la ventana y tras ella a la nada.

En el escritorio encontró las huellas de un día difícil, cenicero plagado de apestosas colillas y varias botellas de alcohol. Y junto a la ventana, "la señora".

Con sigilo llegó a esta ella abrazándose a su espalda.

- Uhm....¿por que no estas abajo?- le preguntó apoyando la barbilla en su hombro, mientras con las manos buscaba la piel caliente de su vientre guardada bajo una camisa.

- Te esperaba- contestó Maca tras unos segundos.

Su voz sonó tan rota, su apariencia era tan frágil, que Anna sumó la convicción de alcohol y tabaco, obteniendo lo que ambas necesitaban, borrar los rastros de un pésimo día. Decidida, dejó el apoyo de su barbilla, para acariciarla con la nariz, hasta llegar a su oreja.

- Sé lo que necesitas y voy a dártelo.

3 comentarios:

  1. Jjajajaja....Eres genial Gemo...buena hasta morirse....y el relato esta de dulce..con esos personages tan queridos por mi..y sus guiños....

    Y esa Adriana absolutamente deslumbrante y calco de sus madres...

    Y todo el glamour que derrochan todas tus mujeres...con Anna..Marta..la Presidenta..Esther..Valeria..Stefa y...Macarena Wilson...claro...

    Me gustaria que fuera un relato largooooooo..pero acatare que sea por navidad niña....aunque lo lamento tambien....jajajajaja

    Grande tu Gemo....
    Me encanta lo que escribes y como lo escribes...gracias por hacerlo....

    Divina-Wilson

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  2. ..... Todo un placer ''verlas y tenerlas juntas''''....es absolutamente increíble como nos sigues envolviendo en tus historias..y todo un gustazo leerte y disfrutar de tu ''arte'''....que es...tanto..¡¡tanto¡¡

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