sábado, 12 de octubre de 2013

Madrina 1


Sentada en el asiento derecho de una furgoneta, la joven, de apenas veintidós años, releía la carta escrita instantes antes.

Querida madre,

Emprendo este viaje con la ilusión de regresar a su casa, convertida en novillero. Pero cuidao, novillero de las buenas, con picador. Si la Virgen de las Angustias, me protege y me ampara.

Perdóneme la letra, pero es que le escribo desde la furgoneta. Ay madre que tengo furgoneta de maestro torero. Que aun no me lo creo madre y si, le doy las gracias a mi Virgencita de las Angustias, y que me acompañe siempre.

Me ha explicado mi Apoderado, que en el Cortijo esta todo preparado para mi llegada. Ay madre que hasta Cortijo voy a tener. No le voy a contar madre el día que tenga una finca, me la lleve a usted conmigo y por supuesto a mi Virgen de las Angustias, y que siempre me guarde.

El Cortijo es de la Viuda del gran maestro Pavillas, grande entre los toreros Madre, yo creo me traerá suerte y si no, que mi Virgen de las Angustias, me la reparta bien, con cachito para mi.

Y usted no se preocupe por nada madre, dinerillo que yo gane, dinerillo que a usted le mandare y ramo que le comprare a mi Virgen de las Angustias y que le gusten siempre.

Ya le iré contando mí día a día en ese Cortijo, Madre. Ahora me despido de usted, deseando verla pronto y que mi Virgen de las Angustias me la cuide y guarde.

Su hija Candela; “la niña del pico”

Terminada la lectura y dado el visto bueno, el apoderado de la joven, quien la miraba orgulloso, observa asombrado, como la joven saca su móvil y fotografía la carta.

- Pero niña, ¿Qué haces?

- Jem jem jem, mandarle la carta a mi señora madre, maestro. No esta usted puesto al día con las tecnologías, la gente moderna nos escribimos por aquí.

¿Contestarle o pasar? El apoderado dispone del Iphone4 y esta esperando la llegada del 5, no le va hablar la niña de modernidades. Pero es tan joven e ingenua, que por esta vez lo deja pasar. Si quiere perder el tiempo escribiendo en papel, para después mandar la carta por Watssap, pues que lo haga, si eso la mantiene concentrada en lo que tiene que estar, los toros.

- Guapa eres niña, jem jem jem

¿Había dicho concentrada? El piropo lanzado a la mujer que en el otro carril, con coche descapotable, se repasa los labios aprovechando el semáforo en rojo, hacen que el apoderado suba las orejas en modo atención, para después abrir los ojos. La guapa mujer mira a la novillera y hasta le regala un guiño.

- Jejeje, soy Candela, novillero con picador, para lo que tú quieras, guapa.

- ¿Torera?

- Si guapura, tírame un beso que me traerá suerte.

- Muack, suerte y cuidado.

- Jem, jem ale si. Tira que esta en verde. Cosa guapa y hermosura donde las halla. Ains….Maestro, sino fuera por estos ratitos, ¿eh?

Pregunta la novillero a su apoderado, pero este continua con la boca abierta. La guapa mujer del coche, le ha sido el rollo a la joven como si nada y ahora, que ambos coches avanzan, carraspea, reponiéndose del momento para centrarse en su tarea. Convertir a ese trasto de joven, en maestra torera.

- ¿Qué te he dicho yo Niña?

- Oju Maestro, usted siempre me esta diciendo cosas. ¿Quiere que todas se las repita?

- No, niña. Hablaba de las mujeres.

- ¿Mujeres? ¿Me quiere hablar de mujeres Maestro? Las que peor cornada te pueden dar. Una hería del corazón, que no se cura en ninguna enfermería, no hay torniquete que hacer, Maestro. Mal asunto las mujeres. Además, que yo ahora no puedo estar a las mujeres, yo a los toros. A eso na más, parece mentira Maestro, que sea yo la que se lo tenga que decir.

Anodado, flipado, asombrado y noqueado, quedo el apoderado. Años conociéndola, y con esa niña, no había forma de dejar de asombrarse. Media vida hecha, muchas cornadas recibidas, poca gloria conseguida, divorciado como tantos otros y sin hijos. La joven sentada a su lado, de pelo corto impeinable, sonrisa constante y ojos siempre brillantes, era lo mas parecido a una hija y a los hijos, todo se le perdona y por ellos todo se da.

Dispuesto a encontrarle la gloria que él no tuvo, había emprendido ese viaje, y costase lo que costase, ambos lo conseguirían.

- Jem, jem, jem Mestro, no se me ponga tierno- decía la joven novillero, disfrutando de los babosos besos que su apoderado le dejaba en la mejilla.

- Snif, a por la gloria vamos.

- Y con ella volveremos, Maestro…..si mi Virgencita de la Angustias, me la ofrece.






5 comentarios:

  1. GEMO..APARTE DE LA ALEGRIA QUE ME LLEVO PORQUE TENEMOS OTRA HISTORIA TUYA PARA DISFRUTAR ...ME DIO UN VUELCO EL CORAZON PORQUE..Y NO VOY A DECIR NADA...ME RECORDO UNA CANCION DE LA QUE NO HABLARE..PERO PENSANDO EN ELLA ME HE DERRETIDO POR DENTRO...SOLO ME RESTA ESPERAR NIÑA...

    EL COMIENZO ME ENGANCHO...ESPERANDO...

    Divina-Wilson

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  2. Ole ole y ole.... debo decir que el primer fic que leí desde siempre fue "Torera" de baires y me gustó mucho ese mundo de la tauromaquia.... Nueva historia que pinta para otra genialidad. Gracias Gemo :)

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  3. Otra historia que empiezas y que estoy dispuesta a seguir...gracias por compartirla con nosotras!!
    Besos
    L.a.c.e.r

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  4. ......Es una alegría siempre ''ver'' que de nuevo nos regalas una nueva Historia..Y esta..esta me da que se llevara muchos ''oles''' me encanto ese comienzo...y esa niña de los picos...que robara el corazón hasta..hasta del toro....seguro¡¡¡¡.....
    Dispuesta a seguirla .....Otra con ''duende Gemolar''...siii¡¡

    GRACIAS..........

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