jueves, 25 de julio de 2013

Mi cincuenta cláusulas 21


Capítulo 3.


Media noche y el impresionante centro de fruta, sigue llevándose toda la atención de Minerva.

Con la nota que lo acompañaba, arrugada en una mano, Minerva resopla. ¡Comienza la calor!

De una, lanza la nota al suelo de su habitación y de un salto se deja caer en su cama, sin perder de vista el centro afrutado. La calor, ¡sube!

Apoyada en los amplios cojines de su cama, Minerva recuenta. Esta sola en casa, son altas horas de la noche, viste un coqueto y corto pijama de seda y las persianas están bajadas cubiertas por lo último en Store,s. La calor no baja, sube y sube.

"Uhm", leve gemido al apretar sus desnudos muslos entre sí. Es hora de encender su IPod y que la voz de  Adele, inunde su habitación. La calor alcanza su punto más álgido y Minerva, se desliza por la cama.

"Mm" hondo gemido. Seda contra seda, su cuerpo se desliza armonioso, erizando el vello de Minerva por la caricia que supone. Cerrar los ojos y locura al verla allí guardada. ¡Julia!

"Muérdeme", las manos comienzan un viaje electrificante por su cuerpo y Minerva se lame y muerde los labios. ¡Deseo!

Acariciándose aún sin rumbo, el cuerpo de Minerva se retuerce en busca de placer. Su mano derecha, se cuela sin prisas por su corto top. ¡Caliente!

Lo está la piel que acaricia como lo está toda ella. Los grises ojos que la miran dominadores, la hacen gemir y obedecer. Su mano alcanza su pecho y se cierra fuerte sobre el. ¡Arder!

El roce muslo contra muslo, no basta. Julia quiere que se abra y ella obedece. Jadeando, no abre los ojos, quiere a Julia ahí con ella y a ojos cerrados, se quita los shorts.

"Uhm...dios" gime Minerva, cuando sus propias manos conquistan su cuerpo. Una retorna a su pecho. Apretar y apretar. Y la otra desciende por su depilado monte de Venus. Acariciar y acariciar.

"Mojada, mojada sólo para ti"

Sus dedos se pasean por su húmedo sexo, Julia quiere probar su sabor y Minerva se lo entrega.

" Si...chupalo...si ...es tuyo...es para ti"

La mano que saciaba su pecho de suaves caricias, busca agarrarse al cabezal. Minerva lame sus dedos empapados de ella misma. La habitación, arde.

"Mira lo que me haces hacer"


Y Minerva abre las piernas para Julia, y sus dedos abandonan su boca, para mojados acariciar sus henchidos pezones. Delinearlos primero, "Uhm", atraparlos entre sus yemas después "Uhm", y abandonarlos sólo, para iniciar la posesión absoluta. ¡Locura!

La que Minerva vio en unos grises ojos y locura, la que le hace abrir sus piernas como nunca antes.

"Poséeme, estoy abierta y mojada como quieres"

Suave caricia que se desliza por su caliente humedad, abrir sus labios como lo están sus piernas, círculos de intenso placer sobre su abultadísimo clítoris y entrada en ella. "Dios"

Una penetración fuerte y decidida, que le hace buscar de nuevo sujeción en el cabezal de la cama testigo de una nueva entrega a Julia. Incontables espasmo que siente su cuerpo e incontables gemidos, silenciando a Adele.

" Si...si....si....poséeme....hazlo"

Intensos segundos de lujuria, deseo y placer, que culminan en un no menos intenso orgasmo, que sacude a Minerva por entero.

"Joder"

Otros tantos segundos o minutos que tarda en relajarse, limpiar sus manos en la suave seda y cuando relajada, deja de cubrir su rostro con ambas manos, descubre una lucecita en su mesita.

"Madre mía", murmura sin poder creerse lo intenso del momento vivido en soledad y decide ir al baño.

La lucecita no es más que un aviso de correo, mensaje o a saber que tipo de conexión en IPhone, puede esperar a que Minerva se asee y su rostro vuelve a su color normal.

Sera a su regreso del baño, cuando tras una nueva mirada al centro afrutado, coja su móvil y su cara muestre la total sorpresa que el correo recibido le supone.

De JuliaArango@arangointernacional.org

Para MineDeUrrutias@vanityfair.org

Asunto: Agradecimientos

Me confirmaron su llegada a Madrid. Espero haya tenido un feliz vuelo. Quede encantada con sus fotografías y me gustaría poder repetir un entrevista con usted. El tiempo jugó en mi contra y quedaron cuestiones por aclarar.

Espero me confirme cuando podríamos volver a reunirnos.

Gracias por...

Pd. Fue de su agrado la fruta?

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Termina de leer Minerva, totalmente asombrada. Definitivamente, esa mujer le habrá regalado dos orgasmos como dos catedrales, pero su despotismo, no tiene límites. Dispuesta a no callarse, contesta el correo al momento.
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De MineDeUrrutias@vanityfair.org

Para JuliaArango@arangointernacional.org

Asunto: No hay de qué

Vuelo feliz y muy bien acompañado. En verdad, el regreso resulto más ameno y placentero que la ida.

En cuanto me sea posible, recibirá mi confirmación.

Un saludo (se suele hacer y queda bien)

Pd. No me va mucho, la fruta caribeña.

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Correo enviado y Minerva que lo ha escrito totalmente convencida y disfrutándolo, ahora se muerde una uña nerviosa. ¿Como se lo tomará Julia?

En pocos minutos, obtiene su contestación.
 
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De JuliaArango@arangointernacional.org

Para MineDeUrrutias@vanityfair.org

Asunto: Lo hay y mucho.

Me alegro que así fuese. Mi personal está altamente cualificado y me gusta comprobar que son fieles al compromiso adquirido.

Repito, espero una PRONTA confirmación.

Saludos (ya puestos a..)

Pd. Yo esta noche, probé una de la que desde ya, me declaro adicta.

Pd2. Es hora de descansar, señorita Minerva.

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"Odio que te empeñes en tener la última palabra, señora Arango"
Ultimo pensamiento de Minerva, es hora de dormir, pero al cerrar los ojos dispuesta a ello, Julia regresa.
"Dios, menuda locura"









3 comentarios:

  1. esto esta para soltar ahullido....

    QUIERO MÁSSSSSSSSS


    gracias siempre ARTISTAZA

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  2. Todo esto me lleva a preguntarme: aquel terapeuta de Julia de los primeros trozos ¿está para tratar qué?

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  3. ..... Pues ...pues ...si¡..Menuda Locura...más bien yo diría Locura absoluta..
    Poder y dominio ...esa es julia...aún desde la distancia la sigue volviendo loca

    Gracias Escritora,,,

    Celeste-negro

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