viernes, 26 de julio de 2013

Wilson S.L. 88


Había atendido la llamada de su hermana pequeña, feliz. El buen ambiente del día y noche, contrarrestaba con su malestar general. Disfrutaba como nunca del buen entendimiento con Maca y por que mentirse, del continuo coqueteo entre ambas.
Maca parecía dispuesta a terminar en una sola noche, con todo aquello que las separaba. Se mostraba relajada, divertida y sobre todo; atenta a ella.
Nadie iba a venir a decirle a Anna cuán alto era su ego o cuánto le gustaba ser consentida. Esta noche se sabía necesitada de ser el único centro de atención para Maca y sin duda, lo estaba siendo.
Observándola charlar con el resto, atendió la llamada de Estefa, caminando hacia un lado en busca de intimidad. Como siempre que algo inquietaba a Estefa, fue descolgar y no darle tiempo ni a saludar. Estefa se despachaba a gusto con ella.
Cuando pudo entender, que había pasado, tuvo que interrumpirla varias veces, hasta que al fin, pudo hablar.
An: Es una broma de muy mal gusto, Estefanía. Esa mujer lo paso muy mal cuando
Es: Martha- interrumpe Estefa alzando sus cejas. Es increíble que Anna, continúe manteniendo esas formas con Martha.
An: De ella hablo.
Es: Ya, es mi chica. Algo que ya deberías asimilar.
An: Estefa por favor. Te saca casi diez años. Acepto pareja y haciendo un esfuerzo.
Es: Joder...se cuanto te ha ayudado.
An: ¿Ayudado? Ahora si que me río. Tergiversaba todo cuanto pasaba.
Es: Provocaba tus celos. Alguien normal, hubiese reaccionado.
An: Me he tragado lágrimas como puños. Así que no me hables de reacciones. Para puta ya tenía en casa, ¿no dijo eso siempre mi suegro?
Es: Te llamaba para hablar de mi, pero ya veo que
An: Espera, esta hablando por teléfono.
Es: ¿Quien?
An: Maca. ¿Quién será?
Es: ¿Qué sé yo?
An: Pasáis mucho tiempo juntas, algo sabrás.
Es: ¿Celosa?
An: Ni muerta. Nunca lo he sido, claro que, si quiere tenerme tendrá que demostrarme que lo soy todo o jugaré a mi modo. Si hay otra vez, más vale que se lo dejes clarito.
Es: Jajaja, mejor te encargas tú de eso... Ahora que caigo. Tú también le sacas a Maca casi diez años.
An: Si, pero no es lo mismo. Se aleja, ¿con quien hablará?
Es: Síguela, total. No me estás haciendo ni caso.
An: No es que la vaya a seguir, es que hoy no me encuentro nada bien y se ha sentado en el único banco libre.
Es: Claro, claro.
An: ¿Cómo esta la situación realmente?
Es: ¿Ya no te lo cuenta Martha?
An: ¿Es que siempre tengo que acabar hablando de Martha?
Es: Que es mi chica, Anna.
An: Ah. Esta hablando bajito, que no es que yo quiera escuchar lo que habla. Me sobra clase para eso.
Es: Claro, claro. Tú celosa, ni muerta.
An: Aja. Estoy cansada, me siento muy pesada y al fin al cabo, sigue siendo mi mujer y creo tengo la barriga muy dura. ¿A quien le pido que lo compruebe si no es a ella?
Es: Que si, que si. Que tu entregadita a Maca no has estado nunca.
An: No me gusta la palabra nunca y lo sabes.
Es: Eah, la piedra para ti. Cada día reclaman más a Maca. El hijo puta de Montero, va acabar con la Comarca. No le interesa más que amasar fortuna. Dicen que quiere cerrar la conservera.
An: Son mínimo quinientos puestos de trabajo.
Es: Ese punto es el que no entiende Martha. Wilson era más que la entrada de madera.
An: Otra vez, Martha. Que cruz.
La conversación entre Anna y la menor de las Paredes continúa, como lo hace la que ha llevado a Maca a sentarse en el banco. Ella habla con Martha, aunque reconoce distraerse cuando ve a Anna caminar hasta ella.
M: Viene
Mr: ¿Estefanía?
M: ¿Estefanía? ¿Qué Estefanía?
Mr: ¿De quien hablábamos?
M: Anna
Mr: Vamos Maca, si de Anna no hemos dicho nada.
M: No te imaginas como me lleva, nena.
Mr: Te creo, me acabas de llamar nena.
M: Y mira que sabe que estoy a pelo.
Mr: Estupendo, ahora hablas como un tío.
M: Un vestidito que lleva que...calla que viene.
Mr: ¿Estas segura que no has bebido?
Pregunta Martha, pero tarda en obtener respuesta. Seguro que Estefanía se encuentra igual que ella, esperando. Ambas esperan que aquellas con las que conversan, se saluden con una sonrisa, que Maca se levante del banco y espere que Anna tome asiento en el, para volver a sentarse ella y entonces si, proseguir sus conversaciones.
M: Debes dejar que se explique- improvisa Maca al teléfono, y cuando Anna la mira subiendo una ceja, no puede evitar olvidarse momentáneamente de Martha y saludarla- Hola
An: Hola- responde por igual Anna y ella hasta olvida el móvil dejándolo en el banco.
M: ¿Hablabas con alguien?- pregunta Maca al ver la pantalla del móvil activa.
An: Si- reacciona Anna enseguida, regañándose, la edad del pavo la pasó hace mucho, aunque bien parece que esta noche le regreso de golpe- Estefa- susurra Anna, intentando que su hermana no la oiga. Ella no es celosa y mucho menos va a demostrarlo.
M: Ah...es Martha- le informa Maca y provoca que Anna ruede los ojos. Esa mujer parece omnipresente- Jajaja
An: No te quiere en ese mundo. Lo suyo es hablar y llegar a un acuerdo.
Al fin ambas, Martha y Estefa, reciben respuesta, aunque no a las preguntas realizadas.
Mr: ¿Qué la deje hablar?
Es: ¿Hablar?
M: Eso dije si. Yo que se, la obligas a oírte.
An: No hay que llevar a obligar a ser escuchada. Basta con mantener la tranquilidad y no subirse a la mínima.
M: Si no te torea. Porque si tú lo intentas y ella lo único que hace, es provocarte celos, entonces es normal que entres en cólera.
An: Encolerizándose, no se consigue nada.
M: Se consigue tenerla que ya es bastante. Le recuerdas que es tú mujer.
An: Mujer, no un florero. Una mujer con voz y voto.
Es: Eh
Mr: Pero
M: Le das los votos que quiera, le mantienes su bodega porque sabes lo importante que es para ella, te la juegas día si y día también. Pero ella no se baja de la burra y cada viajecito a Madrid, me cuesta una úlcera.
An: ¿Que haces en Madrid? Pasarla con unos amigos mientras tú mujer se revuelca con una puta o a saber cuantas. Pero se ve, que a mi no me salen úlceras porque me las trago directamente.
M: Ahora es cuando me habla así y yo no se, más que comerle la boca.
An: De eso nadie se ha quejado. Me encanta que lo haga.
Es: Me he perdido completamente.
Mr: ¿Es una especie de terapia?
M: ¿Tengo que gritar que la quiero como la quiero?
An: Gritar denota falta de educación, digo yo que basta con demostrarlo.
M: ¿Cuándo cojones lo hago? ¿Cuándo te casaste o cuando fingías amantes por todos sitios?
An: No hubiera existido nada de eso, si me hubieses dicho; me faltan ovarios para enfrentar a mi padre, ayúdame y listo.
M: Para eso, hubiese necesitado que no fueses tan cerrada y homofoba.
Termina de decir Maca y es entonces, cuando ambas son conscientes que la conversación no era telefónica, que mucho menos era con Martha y Estefa, que están de pie y no sentadas, que sus respiraciones están agitadísimas como lo están sus pulsos, que la sangre les hierve y que sólo un palmo las separa.
An: Bésame de una vez- ordena Anna tirando de la camisa de Maca, quien se deja arrastrar hasta topar, cuerpo a cuerpo.
M: Si, joder- contesta decidida Maca. Los ansiados labios de Anna se entreabren esperándola y los ojos de ambas se preparan cerrándose. Pero olvidan que no están solas.
Ad: Mamá, Mami, la tarta de Con-la mano de su madre tapando su boca la hace callar y después reír, cuando ve los rostros de sus madres tan cerca- ¿Os vais a besar?
An: No
M: ¿No?

3 comentarios:

  1. Madre de Dios! Parece que no se van a besar nunca!!Ambas lo están deseando y las interrupciones de Adri parecen ya una tortura, jajaja.
    Decirte Gemo, que me sigue encantando el fic, con su tira y afloja entre ambas. Pero anda, dales un respiro a ambas, por fi...
    Esperando nuevo trocito con muchas ganas!
    Gracias
    L.a.c.e.r

    ResponderEliminar
  2. jaja, que conversación tan sublime,pobre Martha y Estefa no le arreglaron el problema,pero sirvieron de oyentes de Maca y Anna,y que decir de Adri,creo que apoyo a Maca esta niña necesita un cascabel.
    Espero próximamente la actualización
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. jjejjejejejejje QUÉ SUBIDÓN y de todo dan
    el punto en el que está es de locura eh??? chillo????

    GRACIAS POR TANNNTO ARTISSSTAZA



    ResponderEliminar